Los Patriots de Nueva Inglaterra se coronaron como campeones de la NFL tras un dramático duelo ante los Halcones Marinos de Seattle anoche en la megafiesta del Super Bowl.
Los comandados por Tom Brady se impusieron por marcador de 28 a 24 a Seattle, quien tuvo el triunfo a una yarda pero una mala decisión de Russell Wilson y su coach Pete Carroll provocó una intercepción decisiva.
Tom Brady conquista su cuarto anillo de Super Bowl y junto a Bill Belichick forma una de las duplas más históricas en la historia de la NFL.
Sin embargo, el público que pudo observar el juego más esperado por los norteamericanos, se desilusionó porque se había comentado extraoficialmente que en el entretiempo se anunciaría la pelea entre Mayweather vs Pacquiao que nunca llegó y generó fastidio en las redes sociales.

El color de la final

Fiel a su estilo colorido, la cantante Katy Perry llenó de ritmo pop y fuegos artificiales el entretiempo del Super Bowl, un vibrante espectáculo que puso en pie al estadio de Glendale (Arizona, sureste de EEUU), con la ayuda de Lenny Kravitz y Missy Elliott.
La artista impuso un ritmo frenético, pegadizo y fresco durante los más de 10 minutos de concierto, pasando de canción en canción sin dar aliento a los más de 80.000 espectadores que rugían en el estadio.
Perry comenzó su actuación cantando "Roar", uno de los éxitos de su último disco "Prism", mientras avanzada en un mar de bolas iluminadas.
La artista siguió el centro del terreno de juego con "Dark Horse", uno de los temas más dance de su discografía, que se acerca a los 800 millones de visualizaciones en YouTube. El estadio, donde los New England Patriots y los Seahawks Seattle jugaron, se convirtió en una playa con palmeras, tiburones y olas bailarinas, en una puesta en escena fiel a su estética.

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