Hasta arribar a Salta se sabía que eran 988 los kilómetros suspendidos en esta novena edición del Rally Dakar en Sudamérica, y ayer entre nuestra provincia y Chilecito, también postergada, se llegó a los 2 mil km, por lo que hubo malestar en la mayoría de los pilotos antes de salir rumbo a San Juan, para disputar la etapa 10.

En el campamento municipal de Chilecito hubo tanta o más incertidumbre que en las jornadas previas, donde la lluvia había jugado un importante papel. Es que la llegada de los competidores fue antes que de sus respectivas asistencias y hubo un enojo general que hasta se especuló en la posibilidad de cancelar la etapa 10. Si bien ayer la temperatura subió a los 30 grados y la lluvia ya no jugó su papel en el último tramo de competencia, los desbordes en la ruta 9 llevó cola hasta el arribo a La Rioja.

Al llegar al campamento, muchos debieron esperar hasta entrada la noche a sus equipos y al dialogar con la prensa, mostraron su descontento.

Uno de ellos fue Pablo Quintanilla, el chileno que marcha segundo en la general de motos, quien no puede descontarle puntos a Sam Sunderland. El oriundo de San Antonio del país trasandino dijo a El Tribuno: "Estar todo el rato en la carretera y muchas horas de noche, es cansador. Camino a Salta hubo muchas curvas y eso se complica por más que sea enlace. Además, te corta todo el ritmo de carrera parar tanto".

Con respecto a la posibilidad de que sea suspendido el tramo de hoy, el chileno comentó: "En la entrada al vivac me dijeron que por fin se corría. El problema es que la asistencia va a llegar tarde. Si me demoré siete horas hasta La Rioja, ellos se van a demorar más. Todo eso hace que se reduzcan las horas de sueño".

Carlo Vellutino, el peruano que se encuentra en el puesto 87, ni bien llegó a Chilecito dejó estacionada su moto al lado de la pileta y no dudó en refrescarse. "Es aburrido ir por enlace porque vas buscando como acomodarte y ya no sabes donde poner el 'culo'", comentó a este matutino, al menos un poco más risueño que sus colegas.

Otro que estuvo bastante disconforme fue Joan Barreda Bort,el ganador de la etapa 8, entre Uyuni y Salta. El español dijo a El Tribuno: "Hemos hecho, en los últimos cinco días, más de dos mil kilómetros de enlace y solo 600 de especial así que es complicado".

"Ya con dos etapas por recorrer y con poca navegación son menos las diferencias, pero hay que seguir porque ya está".

Finalmente, dijo que al terminar el Dakar "vamos a ver si reclamamos la penalidad que nos dejó detrás de los primeros puestos". El hombre de Honda se refirió a la multa de una hora que recibieron en la etapa 4, en La Quiaca, por cargar nafta en un lugar no autorizado.

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