Los Pumas volvieron a jugar por momentos en buen nivel -especialmente en el inicio del juego-, pero terminaron siendo doblegados por el mejor equipo de la actualidad: los All Blacks. En el marco de la tercera fecha del Rugby Championship, los líderes e invictos de la competencia se impusieron por 57 a 22, en el Waikato Stadium.
A los dos minutos, la Selección argentina de rugby, que venía de dar el golpe en la fecha pasada al imponerse ante los Springboks, empezó arriba gracias a Santiago Cordero, que se filtró entre líneas enemigas para poner el primer try del partido.
Luego, con algunos penales de Nicolás Sánchez, los albicelestes estuvieron parte del inicio del juego arriba en el marcador. Sin embargo, los neozelandeses se despertaron gracias a un imparable Julian Savea. Primero hizo un try tras un scrum, luego quebró la defensa visitante y se lo sirvió a Ben Smith. El tercero de los All Blacks llegó con algo de suerte, ya que Barrett se benefició con un pique.
De esta manera, los comandados por Daniel Hourcade se fueron al descanso cayendo 24-19.
El complemento, más allá de un penal del número '10' que volvió a poner a tiro a los argentinos, fue una pesadilla para los los Pumas. El combinado nacional comenzó a sentir el cansancio, debido al desgaste que significó la primera parte, y terminó siendo aplanado por los maoríes.
Ryan Crotty, en dos oportunidades, Charlie Faumuina y Luke Romano apoyaron el balón tras la línea de la H para decretar la goleada a favor del actual bicampeón del mundo y líder absoluta de la competencia.
"Es inevitable que ellos crezcan en el segundo tiempo, eso es lo que nos falta. No pudimos aguantarlo, cometimos errores por el cansancio, que ellos no lo comenten. Teníamos que hacer un partido perfecto, y no lo pudimos hacer", declaró Agustín Creevy a ESPN, una vez finalizado el encuentro
Luego, el capitán de los Pumas puntualizó en las dos caras que mostró su equipo: "El primer tiempo fue inteligente, atacamos donde teníamos que atacar. Encontramos bien el camino. El primer tiempo fue bueno, pese a quedar abajo. Pero el tema siempre es el segundo tiempo, se viene esa bola negra que no la podemos parar. No sé si es algo físico o mental".

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