Larga. Más de tres horas, casi cuatro. La dirigencia de Central Norte finalizó el domingo entre cuatro paredes, debatiendo, discutiendo, analizando e intentando corregir el rumbo del equipo desde la toma de decisiones. Hasta acá, por cierto, no fueron buenas en el aspecto deportivo.
Lo cierto es que la decisión fue no tocar al DT por estas horas. Christian Lovrincevich sigue al mando del equipo hasta la próxima fecha. Si bien esto puede cambiar minuto a minuto, la decisión es no rescindirle el contrato al entrenador por el momento.
La estrategia, válida y utilizada por los dirigentes de otros clubes, es ganar tiempo. Tiempo para poder negociar con el próximo entrenador. Suena macabro pero el fútbol es así, y los técnicos lo saben. Si las cosas no salen bien, el primer fusible que salta es de aquel que se sienta en banco de suplentes.
Mientras tanto, la dirigencia comenzará a hablar con otros entrenadores. Mejor dicho ya lo habrían hecho pero las negociaciones no son fáciles, porque ser el DT del cuervo no es fácil en estos momentos.
Víctor "el Tano" Riggio es la alternativa que más seduce, por lo menos a los de la cúpula. Pero para contratar a este técnico, cuyo último logro fue ascender a Central Córdoba de Santiago del Estero al Nacional B, hay que cambiar muchas cosas. Y de eso se trata.
La dirigencia del cuervo debe replantear desde la preparación física hasta la concentración que no se realiza. Debe encontrar la motivación para este plantel que no ha mostrado recursos en las primeras cinco fechas del torneo, frente a rivales de menor presupuesto. Solo así, el Tano conversará con la dirigencia. "Nadie me llamó y no deben hacerlo porque hay un técnico trabajando", se limitó a decir Riggio en un breve contacto con El Tribuno. Frase hecha y completamente racional. Pero Riggio no descartó a futuro sentarse a charlar, como seguramente lo harán otros técnicos.

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