Como ídolo del club y futbolero, ¿cómo analizás este presente expectante de Juventud?
Veo que estos muchachos han sacado la personalidad necesaria para imponerse y ganar afuera, demostraron el temple de este plantel en un torneo en el que ninguno demostró ser muy superior. Juventud está dando pelea pese a tener un plantel muy reducido.
¿Crees que J.J. López le cambió la cara al equipo? ¿Lo ves como un DT para Juventud?
No lo conozco, no lo vi trabajar porque siempre entrena a puertas cerradas, uno se quedó con aquella imagen que no fue buena, pero algo debe tener porque se nota que les llegó a los jugadores en su forma de trabajar, de hablarles, de plasmar un esquema de juego. Los jugadores lo interpretaron. Tenemos que valorarlo por lo que está haciendo acá y no por lo que hizo en otros clubes.

Fuiste parte y capitán de un equipo que brillaba, como el del récord de los 44 partidos invicto. ¿Este Juventud te llena los ojos cuando lo ves?
Hoy veo a un equipo práctico y ordenado que trata de buscar los resultados, que es lo más importante. Mientras siga por este camino, bienvenido sea. Los antonianos de alma queremos volver al lugar que nunca debimos dejar. Vimos pasar equipos de Juventud que jugaban hermoso, pero quedaban siempre en el camino.

¿Hay algo de este plantel en común con aquel de Kairuz? ¿O crees que las comparaciones son odiosas en este caso?
No me gusta comparar. Nosotros, los que pasamos, dejamos una marca imborrable en Juventud pero eso quedó en el pasado. Hay que apoyar a este plantel que tiene sus armas y esperemos que también deje su marca. En las difíciles pone todo lo que tiene, este es el único equipo que tenemos, no hay más, hay que apoyarlo. Hago la convocatoria a todos los antonianos para que copemos el Martearena el lunes.

Y vos, en particular, ¿te sentís identificado con algún jugador del equipo actual?
Todos están dejando todo en la cancha, pero hay jugadores que sobresalen por actitud y entrega y esos son Cárdenas, el Ratón Ibáñez. Y también me veo reflejado en los chicos que tienen su primera experiencia y están madurando de golpe.
A tres pasos de un ascenso, ¿ves material para lograrlo?
Es difícil, pero no imposible. Ahora jugaremos contra el mejor equipo del torneo (Defensores de Belgrano de Villa Ramallo), el que perdió la final el año pasado, el que casi le ganó a Banfield por Copa Argentina. Pero en el fútbol todo puede pasar. Si para todo el mundo Juventud iba a ser el primero en fracasar, ¿quién me puede quitar la ilusión? Pero a la diferencia hay que hacerla en Salta.

¿Vos cómo te preparabas para este tipo de finales?
Nos apoyábamos el uno al otro, dejábamos todo en la cancha y moríamos de pie, con orgullo, corriendo, metiendo, jugando, todo por la camiseta.

¿Qué te genera ver consolidándose a chicos que pasaron por tu mano, como Iturrieta, Diago Giménez y Assennato?
Los pibes dejan de ser pibes para comenzar a escribir su historia. Me genera satisfacción que ellos estén donde desearon estar, su sacrificio y su entrega tuvieron su premio. Ellos se rompieron en las inferiores y ahora deben demostrarlo y escribir su historia.

¿Te preocupan las carencias de recursos que hoy sufren las inferiores de Juventud? ¿Es difícil lidiar con eso cuando uno tiene la función de contener?
Nosotros tuvimos a principios de año una reunión con Pepe Muratore en la que nos dijo que la mano estaba dura, que había que reducir gastos. Él hoy está a cargo del club y sabrá cómo está la economía de Juventud. Otros años teníamos un PF por cada división, hoy la realidad es otra. Solo nos queda seguir poniendo el pecho por Juventud, buscando la forma de darles la mejor comodidad a los pibes, buscando elementos para mantenerlos motivados, ese es nuestro trabajo.

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