Pese a sus 54 años y que su figura dista mucho de aquella que supo brillar en su mejor época, el astro argentino Diego Armando Maradona dejó bien en claro que la magia no la pierde y está intacta, y deslumbró a propios y extraños con sus tradicionales jueguitos en la previa de un partido en el que también dejó pinceladas de su inigualable clase.

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