Magalí Romano tiene 18 años y es una de las jóvenes promesas del boxeo local. Pero, además, cómo si fuera poco, es hija del reconocido boxeador local Miguel Ángel "Puma" Arroyo.
Con varias peleas en su haber, Magalí participó de su primer Torneo Nacional de Boxeo Femenino y se consagró sin pelear en la categoría juvenil hasta 69 kg, dado que su rival decidió no presentarse. Una situación que le pasa seguido, ya que las contrincantes se asustan al enterarse quien es su padre, pero a ella esto no la tiene muy contenta porque le gusta pelear.
No obstante, Magalí trata de no renegar mucho con esto y en diálogo con Alentandooo contó su historia.

¿Cuando comenzaste a entrenar boxeo?

Entreno desde los 11 años pero empecé a pelear recién a los 16. De a poco le fui agarrando el gustito y entrenando hasta que por fin se me dio de participar en un Nacional.

¿Qué fue lo que te hizo tomar la decisión de ser boxeadora?

En realidad no quise, me metieron de prepo (risas). Porque un día estaba entrenando y me vinieron a buscar diciendo que estaba incluida en el seleccionado salteño. Me sorprendió al principio pero empecé a entrenar con ellos y ganar confianza para desempeñarme mejor.

¿Cómo tomaron en tu familia la decisión de ser boxeadora?

Antes que nada yo vivo con mis tíos, ellos me criaron desde que tenía 5 meses y son como mi papá y mamá. El Puma (Arroyo) queda aparte.
Cuando comencé todos me decían que tenía que boxear desde chiquita, así que el apoyo lo sentí desde el inicio. Siempre me dijeron que era lo mío y que le pusiera las pilas.
A mi mamá le agradaba más la idea que a mi papá, que quería que sea modelo.
Una vez que comencé el Puma siempre estuvo cuando lo necesite en el tema de boxeo. Preocupándose cómo peleo, la técnica y todos los detalles de lo boxístico.

¿Sentís algún tipo de presión por ser la hija del Puma cuando peleas?

Para nada. Pero parece que mis contrincantes sí lo sienten así, porque he perdido rivales por ser hija del Puma. Me pasó una vez que fui a pelear a Cafayate y no tenía rival. En realidad tenía, pero cuando le dijeron que el Puma era mi papá no quiso pelear. Esto me da tristeza porque el hecho de que sea su hija no quiere decir que sea igual que él.


¿Qué es lo que sentís al subirte a un cuadrilátero?

Me gusta pelear, la adrenalina, me da ganas de pegar y pegar. Mostrar mi boxeo, que sé defenderme y que soy la hija del Puma, lo llevo en la sangre.

¿Hasta dónde querés llegar en el boxeo?

Me gustaría llegar a ser campeona del mundo. Tengo bastante experiencia y creo que puedo llegar a lograrlo.

¿Qué es lo que rescatas de cada combate que tenes?

Uno aprende mucho en cada una de las peleas. Hay chicas que piensan que son más que otras, pero yo creo que siempre se puede aprender de las demás boxeadoras.
Por más que sea la hija del Puma, sé que puede llegar una rival que me puede enseñar otra cosa a mi y eso solo lo aprendés en el calor de la competencia.

¿Tenes otra actividad aparte del boxeo?

La verdad que no. Soy entrenadora en el Gimnasio de mi papá y estoy estudiando para ser técnica oficial de boxeo.

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