Gritó. Se lamentó. Saltó y se emocionó en el final tras haber conseguido la clasificación. Emanuel Ginóbili dijo presente en el partido de semifinales frente a México, aunque lo vivió como un espectador más.
Manu dejó San Antonio por unos días y visitó tierras aztecas para acompañar al plantel argentino en el partido decisivo frente al local.
Solo pantallazos se pudieron ver de un Ginóbili que vivió ese partido como si estuviera pisando el parqué del Palacio de los Deportes. Cada tiro errado o punto del rival le dolía y su cara lo decía todo.
Por suerte el bahiense fue testigo de un capitulo más de la historia de este equipo argentino que se aseguró la clasificación a los Juegos Olímpicos de Brasil y entró en el podio Preolímpico por novena vez consecutiva.
Ahora, con los pasajes aseguradios a Río, se abre la incógnita si el bahiense será de la partida el año que viene o le dejará su lugar a la nueva generación de jugadores que ayudaron a conseguir este logro.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia