A Manuel Plaza (20), su tradición familiar lo llevó a jinetear caballos desde que aprendió a caminar, pero la historia de su vida cambió cuando un amigo de su papá le regaló una pelota de rugby.
Del trabajo en el campo chicoanense, pasó al verde césped del Jockey Club y ahora formará parte de la academia de Perpignan, en Francia. Antes de viajar, el jugador de los albirrojos, Los Mayuatos y Los Pumitas, entre otros, recibió a El Tribuno en su pueblo natal, mientras diagrama el camino hacia su máximo sueño, el mismo que tuvo alguna vez de cebollita, en otro deporte, un tal Diego Armando Maradona, cuya frase quedó inmortalizada en una filmadora: "Mis sueños son dos. Mi primer sueño es jugar un Mundial y el segundo es salir campeón". Plaza desea lo mismo, pero con Los Pumas, claro está.
De los cinco mil habitantes que tiene su pequeño pueblo en el Valle de Lerma, a los 150 mil de la capital del departamento de los Pirineos Orientales, ubicada al sur de Francia y en el límite con el noreste español, antes de llegar a destino, el segunda línea de la rotonda contó lo que poco se sabía de él, hasta ahora.

¿Cómo te contagiaste de la pasión por el rugby, siendo de una localidad como Chicoana, donde se respira fútbol y otro tipo de deportes?

Al rugby lo empecé a conocer con San Patricio, un equipo que se armó acá en Chicoana. Germán Martos, un amigo de mi papá, me había regalado una pelota y ahí me entusiasmé. Ya a los 15 fui a jugar al Jockey Club, donde pude hacerme de muchos amigos y compañeros.

El rugby es un deporte elitista, por lo menos visto desde afuera, ¿cómo fue para vos que llegaste del campo a jugar con chicos de otras costumbres?

Desde adentro del club me trataron muy bien, me divertí desde el comienzo. Me hicieron tomar mucha confianza, para mí fue emocionante comenzar a jugarlo y eso te entusiasma un montón para seguir. Por eso yo cuando me preguntan, les digo que todo se puede, que nada es imposible, porque se puede soñar y lograr muchas cosas si te lo proponés.

Como se dice, ¿fue amor a primera vista?

Realmente fue así y me di cuenta enseguida porque a mí no me gusta viajar, ni quería salir de Chicoana ni siquiera para ir de compras, porque me cansaba bastante. Sin embargo cuando algo te gusta, le ponés mucho entusiasmo, muchas ganas y más en un lugar como el Jockey Club, donde hice muchos amigos que son muy unidos, no hay cosas más lindas que esas.

¿Vos soñaste con ser parte de los seleccionados o las convocatorias llegaron solas en base a tu rendimiento?

La verdad es que se me dio para jugar. A los 17 comencé a formar parte de los seleccionados y la primer gran convocatoria fue ante Estados Unidos. También estuve en los sudamericanos juveniles.

¿Y cómo tomaste este otro gran paso de viajar a Europa?

El año pasado ya me habían llamado desde la academia de Perpignan y ahora por suerte se me dio. Me voy por un año con la posibilidad de quedarme.

¿Llegar a Los Pumas es el gran sueño por cumplir?

Creo que el sueño máximo que tengo es llegar a Los Pumas, jugar y ganar un Mundial.

El Chipi Juan Figallo es del Jockey, también emigró y jugó dos mundiales para Los Pumas, ¿le pediste algún consejo?

Hablo con chipi, me ayudó un montón, especialmente en los consejos que me da. Me dijo que antes que nada aprenda el idioma, así que estoy haciendo cursos en francés.

¿Cómo sería tu vida sin el rugby?

Creo que me dedicaría al campo, como el resto de mi familia. Antes, cuando era chico jugaba al fútbol con mis amigos, también al básquet y seguro seguiría con las jineteadas que es una tradición en mi familia desde chicos.

¿Quedó algún recuerdo fotográfico de las jineteadas?

Hay algunas de mis tíos que conservan mis padres. Yo guardo lo que me dejó el rugby, como trofeos, las camisetas del Jockey, de Los Mayuatos y de Los Pumitas y diplomas (entre otras, la mención de honor que recibió en septiembre de 2014 "por el esfuerzo y crecimiento como jugador de rugby, representando con orgullo a nuestro pueblo").

¿Tus hermanos también siguen tu camino o prefieren la vida del campo?

Tengo cuatro hermanos y todos están en el Jockey. Son dos varones, Diego Alberto y Carlos, en el rugby y Tamara y Agustina, juegan al hockey, aunque ahora dejaron por la distancia, pero van a volver.
Diego Alberto está en la pre- intermedia y Carlos en la división M-19.

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