¿Qué pasó el día del accidente y mientras estuvieron en la clínica de Jujuy?
El viernes 9 fue una desgracia de esas que uno piensa que nunca le va pasar, nadie tuvo la culpa. Nadie tuvo mala leche, son accidentes que pasan dentro de la cancha. Pero hay responsabilidades que uno no puede evitar o evadir, como la responsabilidad que tiene el club para con mi hermano. No quiero hundir a nadie, no quiero hacer quedar mal al club Chicoana ni a Talleres.
Ese día me llaman muy tarde dirigentes y chicos del club y me dicen que ya me iban a buscar a Chicoana para llevarme a Jujuy porque mi hermano estaba internado y un familiar lo tenía que acompañar. Cuando llegaron a Chicoana me dijeron que era algo así nomás lo que le había pasado a mi hermano y que a la tarde capaz le daban el alta. Entonces me dieron el dinero para los gastos para moverme hasta Perico. Cuando llegué, mi hermano estaba muy mal y los estudios decían que tenía un hematoma en el riñón. Entonces no era poca cosa. De a poco se desangraba por dentro, estaba solo. Las enfermeras le preguntaban, “¿quién sos vos?”. Mi hermano estuvo solo toda la noche. Él estuvo 22 horas “tirado”, como se dice, en el hospital. Lo operaron el sábado a la noche, cuando se le reventó el hematoma que tenía. Mi hermano hubiera sufrido menos si lo hubieran operado antes. Entró al quirófano y lo operó la doctora Bárbara, una doctora muy joven y con un corazón enorme. De ahí en más tenemos que decirle a ese hospital “gracias”. Mi hermano tenía un 5 por ciento de posibilidades de salir bien por la pérdida casi total de sangre. Estuvo en coma 24 horas y luego volvió al conocimiento y estuvo 48 horas en estado de riesgo de vida.
¿Y nueve días después lo derivaron a tu casa?
Lo derivaron a mi casa con un control muy específico y detallado; mi mamá es enfermera y por eso nos autorizaron a que venga a mi casa. Pero necesitamos un doctor, una enfermera para las curaciones; él necesita dos médicos especialistas: urólogo y nefrólogo, fajas estériles, dieta estricta muy detallada porque ahora debe cuidarse del problema renal. Es un cuidado muy costoso. El club dijo que nos iba apoyar; nosotros no tenemos obra social porque mi hermano ya no estaba estudiando, se dedicaba por completo al club. Era uno de los referentes y siempre estaba jugando, no era uno más. Ahora, en este momento solo me llamaron de la Liga del Valle para avisarme de un seguro que existe para todos los jugadores de la AFA, es algo básico y ya lo pedimos.
¿Y cómo cubren todos esos gastos?
Regularmente los dirigentes fueron a visitarnos y llevarnos dinero mientras estuvo internado mi hermano; el último jueves que estuvo internado me dejaron plata para que cubra hasta el domingo. En total nos dieron 10 mil pesos, pero gastamos mucho más que eso. Esa plata fue destinada a hospedaje más el almuerzo y cena. Gracias a Dios el pueblo nos ayudó mucho, también la gente de la hinchada hizo una colecta, la gente de la radio también. Estamos muy agradecidos con el pueblo de Chicoana.
El club le pagó el sueldo de julio a mi hermano y nos dio la colecta y no nos dio más nada. Nos dijeron que tal vez iban a conseguir de algún lado pero que el club no tenía fondos. El presidente me preguntó por qué salimos a hablar y yo le dije que “la salud no espera; necesitamos en el momento”. Mi sueldo, el de mi hermano, mi mamá, todos nuestros ingresos van a mi hermano. No les estamos pidiendo ayuda a los dirigentes, sino responsabilidad. Y si no vienen, no nos queda otra que por nuestros propios medios movernos y buscar ayuda. Necesita consultas con médicos, análisis de orina, ecografías cada cuatro días, traslados. Todo eso lo estamos haciendo nosotros. Además nos dijeron que se buscaría una manera de indemnizarlo cuando estábamos en Jujuy. Mi hermano no tiene una indemnización ni tampoco una pensión del club. Solo tenemos ese trámite de seguro de la Liga. El futuro de él está en las manos de Dios. En lo demás, nos asesoramos ahora para velar por un futuro por él. Los gastos los estamos cubriendo nosotros.

¿Semanalmente cuánto dinero necesitan para la atención de tu hermano?
Si vos vas a una clínica, el día de internación sale unos 7.000 pesos. Nosotros la hacemos casera a la internación y es casi la mitad. Tenemos tíos, primos y amigos que nos ayudan y se sacrifican. Estamos inmensamente agradecidos con el pueblo de Chicoana y de otros pueblos cercanos también.
Ni yo ni mi mamá ganamos 40 mil pesos por mes; si así fuera, no diríamos nada a nadie.


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