Mateo Matulovich tenía un año y medio cuando agarró la raqueta por primera vez y, arrastrándola por toda su casa, intentaba aprender a jugar al tenis. Hoy, con 11 años, Mateo es una de las promesas salteñas de la disciplina.
Con la gorra de su ídolo Roger Federer puesta, el joven visitó la planta editorial de El Tribuno para contar los últimos logros obtenidos.
"Entre el año pasado y este, gané dos torneos grado 3 (en el Jockey Club y Grand Bourg) y otro en grado 2 en Tucumán", dijo. Sin embargo, el jugador del Jockey Club también tuvo sus bajas y en octubre tuvo que volverse en primera ronda en el torneo de Rosario.
Acompañado por sus padres, Sergio y Cecilia Morón, Mateo también comentó que entrena tres veces por semana y que muchas veces lo hace con jugadores mayores que él.
"Me gustaría llegar a ser profesional y poder jugar un Grand Slam", se ilusionó.
Por lo pronto, sigue aprendiendo en la institución de la rotonda de Limache y se perfila con gran futuro.
"Depende de su evolución y madurez para seguir jugando. Es una carrera como cualquier otra", analizó su padre, Sergio, quien también agregó que, en el colegio, Mateo es un gran estudiante.

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