Antes de subir al avión que lo deposite en Europa, Juan Iñigo se detuvo a charlar sobre su pasado y lo que espera de su futuro en el hockey, pese al buen momento que le toca vivir al regresar al PCV de Viena por segundo año consecutivo y el cuarto en el exterior.
En diálogo con El Tribuno, reconoce que tuvo que luchar mucho y salir desde muy abajo para lograr lo que hoy tiene. Él mismo reconoce todo lo que pasó en sus primeros años como jugador de hockey.
"Me inicié en el viejo y desaparecido club Gauchos. Mi generación fue la primera en jugar una quinta división".
"Es más -siguió-, todavía está en mi mente la imagen de juntar abono de caballo y hacer los conos con eso para poder entrenar".
Continuó jugando en el Jockey Club y Popeye. Después lo hizo en San Martín de Tucumán donde fue entrenador, hasta que le llegó la propuesta más importante de su vida cuando ya había cumplido su tercera década.
En 2011, en lo más alto de su carrera, llegó al One Whero de Nueva Zelanda y regresó en 2013. El primer año, sin embargo, lo marcó como entrenador, porque ese año dirigió el equipo B de damas.
Dos años más tarde lo depositaron en Austria para hacerse cargo del primer equipo del PCV de Viena y este año tendrá la particularidad de dirigir a su equipo en la Euro Liga.
"Siempre le metí muchas pilas al hockey y hoy estoy contento de regresar a Europa, aunque se me hace muy difícil estar lejos de mi familia y mi novia".
Por ese motivo, Iñigo se imagina un futuro en el país, aunque por decisión que pasa por terceros, según comentó, no cree que regresará por un largo tiempo a la provincia.
"Al volver me gustaría buscar proyectos a largo plazo aunque en Salta es difícil. Si bien me encantaría estar en mi provincia y colaborar desde donde pueda, lo veo muy lejano y no pasa porque yo no quiera".
"Este año me hicieron una oferta de Buenos Aires pero, lamentablemente, no me cerró. Seguro volveré y la idea es dirigir en la Liga Metropolitana, aunque desde el interior, como en Santiago del Estero y Tucumán, siempre me tienen en cuenta".

Viajar por el país

La idea de Juan es clara: regresar y hacer una base en Argentina hasta volver a salir al exterior.
"Me gustaría quedarme un tiempo en Argentina y después seguir viajando, pero por ahora no se da. Son muchos los aspectos que tienen que cerrar".
Los sentimientos juegan mucho en cualquier jugador que tiene que dejar sus afectos y en el caso de Iñigo es muy fuerte lo que le toca vivir cada vez que arma las valijas.
"Sé que vivo de esto y hago una pequeña diferencia económica en el exterior, pero yo soy muy de mi familia. Por eso ahora antes de viajar estoy con mi novia en Buenos Aires desde el domingo y ella se va a ir 20 días conmigo para acompañarme en los momentos de la readaptación en un país que no es el tuyo", cerró.

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