La felicidad se observa en sus ojos luminosos. Y esa media sonrisa que muestra cuando le hacen la primera pregunta. Daniel Díaz se acaba de bajar de la bici luego de pedalear durante 3h30, incluso en subida durante muchos kilómetros, pero está tan contento que ni parece estar cansado. El salteño sabía que podía volver a ganar, pero quizá nunca creyó que era posible sacar tanta ventaja y hoy tener a sus perseguidores al menos un minuto atrás, bastante si tomamos en cuenta que ya pasamos cuatro de las siete etapas del Tour de San Luis. "Durante diciembre me enfoqué mucho en prepararme para la montaña. Lo hice en Jujuy y el trabajo está rindiendo sus frutos", explicó el líder de la general y de las metas de montaña tras volver a brillar en la escalada.
En un año todo cambió para él. Y se nota. De estar incómodo y presionado (le fue mal en la edición pasada) pasó a tener la cabeza limpia y a disfrutar. "Estoy contento y eso se nota en mi rendimiento. Me di cuenta de que tenía que gozar de cada momento y es lo que estoy haciendo. Me siento en mi mejor momento, en la madurez física y mental", reconoció Dani, que estuvo todo el año en Francia antes de firmar con el equipo brasileño Funvic. "Fue mi primera temporada como profesional y he aprendido mucho. Toda esa experiencia me está sirviendo hoy", agregó quien fuera campeón en el 2013 y subcampeón en el 2012.
El campeón argentino de ruta, ex San Luis Somos Todos y hoy en el Funvic brasileño, apabulló a sus rivales en la dura ascensión al Cerro El Amago. "Tuve muy buenas sensaciones. Nairo (Quintana) me atacó pero sólo me dolió al principio. Luego noté que tenía piernas y pude atacar muy fuerte en los últimos kilómetros", cuenta Díaz. Luego agradeció el trabajo de sus compañeros de equipo. "Alex (Diniz) y Kleber me ayudaron mucho en el cerro, hicimos los ataques y fuimos inteligentes", expresó quien puede convertirse en el primer en la historia en ganar dos Tour de San Luis.
-¿Este nuevo triunfo en la montaña es un golpe de nocaut para tus rivales?
-No. Creo que es una diferencia importante, pero no definitiva. Este Tour no está ganado. Pueden darse diferencias en la crono de mañana (por el viernes) y en la etapa final de montaña. Si uno tiene un día malo, se pierden minutos fácilmente. Si bien ya pasó la mitad de la carrera y tengo una buena ventaja, esto no termina hasta que finaliza la última etapa.

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