En todos los deportes hay jugadores que a futuro se convierten en leyenda, sean o no deportistas de selección, con mundiales o títulos locales sobre sus espaldas. En el caso del hockey salteño, más precisamente en Popeye, el nombre de Mercedes Saavedra quedará grabado en la memoria de muchos y, en la posteridad, habrá jugadoras que preguntarán por ella, la única integrante del plantel espinaca que el domingo se consagró por décimo segunda vez en el torneo Honor. Sin tocar techo, se intuye que "Merchus", como la conocen, seguirá cosechando logros.
Horas después de la última vuelta olímpica, la volante de 28 años del conjunto bordó habló de todo con El Tribuno, desde la llegada a la institución en inferiores, hasta la final del domingo vivida con nostalgia y pasando por la frustración de su primera consagración, frente al equipo de una tal Gabriela Aguirre.
"En 2004 me acuerdo que habíamos perdido el torneo contra Universitario, que tenía un equipazo y donde estaba Gaby Aguirre. Al año siguiente volvimos a jugar la final y ganamos. Yo era muy chica, jugaba de defensora y ya era titular", contó.
Saavedra aseguró que entre aquella joven y la actual mediocampista "cambié un montón. Si bien siempre fui muy disciplinada con los entrenamientos y los compromisos, crecí y aprendí mucho, escuché a la gente más grande que me aconsejaba en cuanto a lo deportivo".
"Desde 2013, recién hace cuatro años, estoy jugando de volante. Cambió mucho mi rendimiento, me involucro más y me agarró más madura".
De todos los torneos conseguidos, Mercedes comentó que "a todos los disfruté y los valoré mucho. Quizás el que más disfruté fue el Nacional de 2012, pero nunca le dejamos de dar importancia al torneo local. Tenemos una motivación extra para no perder finales, siempre tratamos de hacer algo, como comprar remeras o sombreros, que hagan importante el hecho de que cada año sigamos arriba sin perder".
Si bien es la única en haber jugado las doce finales, muchas compañeras disputaron y ganaron once títulos. Las jugadoras se conocen de memoria y es otra ventaja para Popeye.
"Ya somos un grupo de chicas que venimos jugando hace mucho tiempo juntas, no hace falta hablarse dentro de la cancha. Algunas tuvieron parates por diferentes motivos, pero volvieron y también tienen muchos títulos".
Diferente a la adolescente que ganó los primeros trofeos, Merchus aseguró que "cada año que pasa vivo las finales con más nostalgia, elijo disfrutar cada partido, pienso muy diferente respecto a cuando era más chica. Nunca sabés hasta cuándo vas a jugar y yo agradezco haber estado durante estos 12 años".
Las victorias y trofeos son lo que se ve del hockey, mientras que del otro lado queda la frustración de otro equipo que nuevamente no pudo cambiar la racha y la jugadora de Popeye eso lo sabe. "Cuando entramos a jugar los partidos, el rival se muere por ganarnos, pese a que el fin de semana siguiente rinda diferente. Se entiende porque cuando nosotros jugamos con equipos superiores, hacemos lo mismo y tratamos de rendir al 100%".
Finalmente, Saavedra habló de la actualidad del hockey salteño "con altas y bajas, muy inestable" y de su futuro retiro: "Todavía faltan años. Fer Gómez tiene 34 y aún juega".

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