El capitán de la Selección Argentina, Lionel Messi, volvió este martes a entrenar diferenciado, aunque con mayor intensidad, por lo que se mantiene la incógnita sobre su presencia ante Panamá en la segunda fecha del Grupo D de la Copa América, el próximo viernes, donde sí estarían disponibles Javier Pastore y Ezequiel Lavezzi, que trabajaron junto al grupo.
¿Hasta dónde pensás que puede ...

El rosarino, tal como ocurrió desde su llegada al búnker de la Selección Argentina en Santa Clara, Estados Unidos, el viernes último, trabajó separado del grupo principal. Es cierto que en el regreso a los entrenamientos tras el triunfo por 2-1 frente a Chile en el debut del Grupo D, Messi incrementó la intensidad, bajo la atenta mirada y supervisión del kinesiólogo Luis García. En un primer momento, Messi se calzó los botines, a diferencia de lo que ocurrió el lunes por la noche donde tuvo zapatillas para ver el encuentro ante Chile en el banco de suplentes, y le pegó a la pelota.
La idea del entrenador Gerardo Martino es que Messi juegue ante Panamá y, en todo caso, podría descansar en el último partido del grupo, ante Bolivia, debido a que sólo cuatro días más tarde jugaría por los cuartos de final, en caso de clasificar en primera posición. Además de Messi, el otro jugador que trabajó diferenciado fue Lucas Biglia, quien se recupera de una mialgia -pequeño desgarro- en la pierna izquierda y recién podría reaparecer en cuartos.
El plantel almorzó en el hotel de San José y esta noche tomará un avión rumbo a Chicago, donde llegarán cerca de la medianoche argentina. En esa ciudad, el viernes, jugarán desde las 22:30 ante Panamá el segundo partido del grupo D, mientras que cerrará su
participación ante Bolivia en Seattle. De conseguir el primer lugar, jugaría los cuartos de final el sábado 18 en Foxborough.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia