Hace un tiempo, Alejandro Orihuela confesó a El Tribuno que jamás se le hubiese cruzado por la cabeza jugar al tenis, un deporte que hasta lo aburría. A medida que pasa el tiempo, esa frase ya conocida retumba con mayor fuerza porque para él, el profesionalismo está a la vuelta de la esquina y este fin de semana volvió a demostrar su calidad, ganando un torneo en Jujuy.
El campeonato que logró fue de primera en el Lawn Tennis de la vecina provincia donde le ganó la final a Franco Pedicone, el jugador estrella local, por 6-7, 6-4 y 6-4.
Sin embargo, volviendo al pasado no muy lejano, Alejandro, de 19 años, estuvo a punto de saltar al profesionalismo en Santa Cruz de la Sierra, pero se topó con Ignacio Rosas, un peruano finalista de Roland Garros juniors y quinto del mundo, y perdió su chance.
Su entrenador Fernando Siles igual creyó que el desgaste valió la pena, porque antes de enfrentarse a Rosas, se midió -y les ganó- a jugadores con puntos de ATP.
"El resultado fue 100% positivo porque este deporte, como muchos otros, es todo a pulmón". Tan cuesta arriba es esta disciplina que Alejandro, para ahorrar gastos, decidió comprarse una encordadora para su raqueta.
"Encordar una raqueta cuesta bastante caro y Alejandro lo hace tres veces por día en las competencias", aseguró Siles.
Su entrenador sabe que la aspiración principal es llegar al profesionalismo, pero sostuvo que Orihuela contará con un buen futuro aunque no logre salir del amateurismo.
"El peor escenario es una beca universitaria en Estados Unidos. Esto lo hablamos con sus padres y lo apoyaron. Ellos entienden que para Alejandro es un trabajo. Entrena cuatro horas por día en la cancha más el físico y el gimnasio... son más de seis horas".
Al jugador no le preocupa que su adolescencia se esté yendo de a poco. "Hoy en día los tenistas explotan recién a partir de los 22 y algunos mucho más tarde", contó.
Y su técnico agregó: "Nadal maduró muy temprano, pero hoy siendo un jugador todavía joven (tiene 29 años) ya está casi retirado. Por su caso, hoy esperan que los jugadores exploten después de determinada edad".
"Por lo pronto me enfoco en los torneos Futures que dan puntos ATP. Por eso en unas semanas voy a estar participando en competencias de Buenos Aires y Córdoba", sostuvo el tenista.
Siles opinó que casos como el de Orihuela son muy pocos en Salta y se mostró pesimista en cuanto al futuro provincial. "El tenis de hace 15 años para acá se murió. En el norte no hay los torneos que, por ejemplo, hay en Córdoba donde los jugadores juegan por puntos ATP y por una buena cifra económica que los motiva. El semillero está complicado por el sistema de torneos. Hoy los chicos no pueden viajar por falta de recursos".
Por lo pronto, en Tigres, Siles hace lo posible para que Alejandro y otros jóvenes sigan avanzando en la disciplina. Se perfecciona y también cuenta con un preparador físico.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial



Comentá esta noticia