Dentro del seno del club de calle Vicente López, sobraba el optimismo en la previa. Decían por lo bajo que José María Bianco tenía muchas ganas de quedarse en Gimnasia y Tiro por el afecto en el que lo envolvieron jugadores, dirigentes e hinchas, por sobre todo.
Es que su perfil de tipo serio, honesto y creíble, mixturado con la experiencia a cuestas en el fútbol, más la mejoría del equipo que disputó el último torneo Federal A y que llegó hasta instancias de cuartos de final; es lo que convence a los directivos salteños y por lo que intentaron, con éxito, retenerlo en las últimas horas.
Pese a diferencias económicas que lograron salvar la subcomisión de fútbol del albo con el Chaucha; en el resto, había puras coincidencias: desde el proyecto que pretende llevar a cabo el estratega rosarino para la temporada que viene y a un plazo un poco más mediato; tanto para el plantel profesional como para el equipo de la primera local y la coordinación de un trabajo integral con las divisiones inferiores.
Y mientras Bianco y la dirigencia mantenían una reunión plagada de hermetismo y a puertas cerradas, los directivos millonarios cumplían con su primera obligación, que era saldar parte de la deuda que mantienen con el último plantel. Durante la tarde de hoy, los futbolistas pasaron por el club a cobrar un porcentaje de la deuda (correspondiente a agosto y septiembre). Un porcentual fue abonado en efectivo y otro en cheques.

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