En dos años, Miguel "Hormiga" Rodríguez (56) cumplirá sus bodas de oro con el béisbol, toda una vida dedicada a la disciplina que amó desde el momento que se enteró que existía, en el parque San Martín. Sus pasos por diferentes selecciones nacionales y los títulos obtenidos lo convirtieron en uno de los máximos referentes del béisbol salteño en la historia.

¿Cuándo y cómo fue tu arranque en el béisbol?

Arranqué a los 8 años. Yo vivía en Alvarado y Lavalle, por lo que a una cuadra tenía el parque San Martín. Un día pasé y ahí estaban jugando las inferiores de béisbol de Juventud Antoniana.
Un entrenador de apellido Miranda era quien entrenaba a los chicos, yo me quedé mirando y me preguntaron si quería jugar y acepté.
Aparentemente tiraba fuerte, así que le dije a mi abuela que iba a jugar al béisbol y así empecé hace ya 48 años.

Sin internet y escasa televisión, ¿cómo hacían para aprender un deporte que es de élite en centro y norteamérica, pero que en el país nunca fue fuerte?

Nos la ingeniábamos. Imaginate que en esa época inclusive no había pistola de velocidad para saber a cuanto tirábamos y entonces calculábamos. A los 17 o 18 supongo que tiraba casi a 90 millas.

Tu nombre figura en esa lista de jugadores salteños que cambiaron el rumbo del béisbol local, ¿qué recordás de tus pasos por la Selección?

A los 11 años fui a jugar el segundo campeonato argentino juvenil y no paré hasta los 15. Después fui a cadetes y más tarde pasé a mayores. En todo ese tiempo de Selección yo jugaba en Juventud y después pasé a Los Cardenales.
Me acuerdo que en la Selección, los equipos nos invitaban a los premundiales. Fui a Panamá, Cuba, Puerto Rico, México, Venezuela, Estados Unidos, entre otros países.
Con 17 años fui al primer Sudamericano de Venezuela y en el 94 salimos medalla de bronce.

En el ambiente del béisbol casi nadie te conoce por Miguel, ¿de dónde salió el apodo "Hormiga"?

En un torneo de juveniles disputado en Daom, Buenos Aires, con 12 años me hicieron tirar ante Córdoba porque era el rival más débil. Yo era el más chico y el uniforme era enorme. El pantalón y la casaca me quedaban muy grandes y cuando entré al campo de juego, la gente se reía: "Mirá parece una hormiguita", decían porque era flaquito. Ese día al hormiguita no le batearon y hoy todos me apodan así.


¿Hay alguna explicación sobre el porqué de la cantidad de títulos que le dio la disciplina a la provincia?

Creo que el béisbol fue el deporte que más títulos le dio a Salta porque para nosotros era natural jugar y entrenar. Los jugadores salteños fueron los mejores lanzadores históricamente. En Salta se le daba importancia a los entrenamientos, no faltábamos nunca. Yo iba de martes a viernes y, de paso, miraba a los grandes jugadores de esa época.
Yo quería destacarme entonces dije: "voy a ser pitcher", porque es como Messi en el fútbol porque mucho depende de vos tu equipo. Yo lanzaba y no me bateaban, entonces más entrenaba.

El avance tecnológico, ¿pensás que ayuda en el crecimiento del béisbol?

El béisbol está muy bien ahora, es lo que veo yo. Ahora los chicos tienen médico, preparador físico, el seleccionado se entrena en el Cenard. El béisbol avanzó y la tecnología es imprescindible para el chico que le gusta entrenar.
Me acuerdo que los japoneses chicos tenían una disciplina increíble y yo los imitaba. Yo creo que para los chicos es lo mismo, primero está la disciplina.


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