El plantel de Colombia bajaba del ómnibus en Viña del Mar. Un niño colombiano gritaba sin parar el nombre de cada jugador que veía. Pero en la mano tenía una camiseta del Real Madrid, más precisamente la 10 de James. Y cuando este niño vio al jugador, con la voz casi entrecortada gritó su nombre. James Rodríguez no fue indiferente y se acercó a darle un abrazo. El niño rompió en llano. El jugador no solo le dio un autógrafo sino que le regaló el buzo que traía puesto.

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