El español Rafael Nadal se coronó campeón ayer del ATP de Buenos Aires, tras ganarle la final al tandilense Juan Mónaco por 6-4 y 6-1.
En el Buenos Aires Lawn Tennis Club, y en un partido que sufrió interrupciones por la lluvia, Nadal, exnúmero uno del mundo y a partir de la jornada de hoy tres del escalafón, se impuso a Mónaco (60) en una hora y 26 minutos de juego.
Nadal demostró su categoría en el tradicional certamen porteño y recibió la copa de manos de Gastón Gaudio, campeón de Roland Garros 2004.
De esta manera, por séptimo año consecutivo, el ATP de Buenos Aires tiene un campeón español.
Luego de la demora por la lluvia, los jugadores salieron a la cancha y tras hacer el peloteo previo, los intermitentes chaparrones hicieron que nuevamente se decidiera suspender el inicio y que los tenistas esperen el reinicio en la zona de vestuarios.
Tras aguardar un tiempo, Mónaco y Nadal regresaron a la cancha principal del Lawn Tennis y arrancaron el partido, pero después del segundo game, con resultado parcial 1-1, el español se quejó por el estado del campo y, al estar de acuerdo el argentino, pidieron que se seque y limpie la cancha.
Nuevamente, los jugadores se retiraron y esperaron en camarines.
Finalmente, el partido después se reanudó y, tras un comienzo parejo, Nadal demostró de a poco su potencial para llevarse por delante a su amigo Mónaco.
El primer set tuvo errores de los dos lados, pero más aciertos del español, que aprovechó el séptimo game para quedarse con el servicio del rival y ponerse arriba 4-3, para luego confirmar la ventaja con su saque y quedar 5-3, en una posición inmejorable para cerrar el período, que lo lograría con un 6-4, en 52 minutos.
La segunda manga se inicio con un agresivo Nadal frente a un Mónaco que poco pudo hacer ante el poderío del exnúmero uno del mundo.
Rafa quebró de arranque dos oportunidades para ponerse rápidamente 4-0, dando por momentos una exhibición de tenis.
El español se guardaría algo más y sería en el séptimo juego en el que conseguiría adueñarse del servicio del argentino y cerrar el partido con un categórico 6-1.
"Me hacía mucha ilusión ganar aquí. Desde el primer día intenté entrenarme al máximo para prepararme bien, estoy muy contento por el cariño, me voy con una sensación y un recuerdo inolvidable y espero poder volver", afirmó Nadal, que pudo lograr su objetivo de volver al puesto 3 del ranking a partir de hoy.
En su camino al título, Nadal -que jugó por segunda vez el ATP porteño Aires luego de una década- eliminó a todos tenistas argentinos: Facundo Argüello, Federico Delbonis, Carlos Berlocq y, en esta final, a Mónaco.
Para Mónaco, por su parte, fue un buen torneo, ya que le ganó a jugadores de buen rendimiento en polvo de ladrillo, como el español Nicolás Almagro, luego de conocer la noticia de que no fue incluido en el plantel de Copa Davis que enfrentará la semana próxima a Brasil, en Tecnópolis.
De este modo, el historial entre ambos quedó 6-1 para Nadal, teniendo Pico sólo el éxito en Cincinnati 2007.
El ATP porteño se jugó sobre una superficie de polvo de ladrillo y repartió 500.550 dólares en premios.

La gente se fue conforme

Tras el paso del torneo disputado en Buenos Aires, el público que le dio un marco espectacular se fue conforme, no solamente con lo realizado por el español, sino también por el resto de los tenistas que le dieron vida al torneo.
Además, en diferentes oportunidades, el actual campeón del ATP se mostró de buen humor y saludó con respeto a sus fanáticos argentinos. En medio del torneo, por ejemplo, brindó una clínica en la cancha de San Lorenzo.

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