Desde Embarcación, en búsqueda de nuevos horizontes. Nico González es un changuito de 16 años que vino a la capital con el afán de crecer y cumplir su sueño de ser futbolista. El desarraigo lo lleva bien, aunque implica un gran esfuerzo vivir lejos de su pago, de su mamá, su papá y de sus hermanos. Pero hay algo que lo mantiene fuerte y es su deseo de llegar lejos, de "jugar alguna vez a cancha llena", según cuenta.
"Yo le meto pilas nomás, porque sé que con mucha dedicación puedo llegar", dijo Nico, convencido de que si se quiere, se puede.
En marzo de este año el papá de Nicolás le preguntó si realmente quería irse de Embarcación y jugar en otro club. Su entusiasmo era probarse en alguna entidad de Buenos Aires, pero resultaba muy lejano. Sin embargo, había una posibilidad para que Nico dejara su querido River de Embarcación, en el que jugaba desde los 9 años, para dar un pasito más adelante. Su papá habló con Juan "Sopa" Quiroga, el exvolante del club tripero que juega en Mitre. Él organizó el acercamiento entre la familia de Nico y Blanca Chacón Dorr y llegaron a un acuerdo para que el joven jugador se trasladara a Salta y comenzara a jugar en la quinta división del ciclón.
El perfil de Nico Fecha de nacimiento: 24 de febrero de 1999 Edad: 16 años Lugar de nacimiento: Embarcación Club de iniciación: River de Embarcación Puesto: media punta, enganche Referentes salteños: Ricardo Villar y Gustavo Barrionuevo
Nicolás llegó a Salta con una enorme mochila de ilusiones y ahora vive junto a Quiroga, en una casa que alquila al frente del club. "Al Sopa le mandan almuerzo y cena; esa comida la comemos los dos a la mañana y a la noche nos la rebuscamos, cocinamos algo entre los dos", contó Nico.
Después de la goleada por 6 a 2 de su equipo sobre San Martín y de haber marcado uno de los goles de ese partido, Nico le contó a El Tribuno un poco más acerca de su vida: "Por la mañana voy al colegio, voy a cuarto año del Sargento Cabral; a la tarde voy a entrenar y cuando tengo plata voy al gimnasio. Mi familia me manda plata cuando puede, de a cien, doscientos pesos. A mi papá lo dejaron sin trabajo, pero hace changas soldando y se la rebusca, mi mamá trabaja en la Municipalidad. Yo vuelvo a Embarcación solo cuando me mandan plata para el pasaje; me voy el sábado después del partido y vuelvo el martes o miércoles".
Nico no tiene la vida de un joven de 16 años cualquiera, sin embargo, es feliz. "Estoy contento porque me gusta jugar al fútbol y trato de pasarla bien, juego de media punta o de enganche. Mi sueño es jugar en Primera, a cancha llena. Yo le meto pilas nomás, yo sé que con mucha dedicación puedo llegar. Mi familia me da fuerzas para llegar", dice. Y ese convencimiento que tiene Nicolás hace que poco a poco vaya marcando su camino como jugador. No solo es el goleador de su equipo, con doce tantos convertidos en la temporada, sino que hoy, en el partido que tendrá Mitre con Libertad por la primera del Anual, podría debutar en la máxima categoría como titular.
El profe ya le habló y él espera que todo salga bien. "En el Anual debuté contra Libertad en la primera ronda, me pusieron en el segundo tiempo. Ahora el técnico me dijo que me va dar la oportunidad, si Dios quiere capaz que juegue desde el arranque", contó ilusionado.
De este modo, Nico dará hoy un gran paso. Un paso que lo acercará un poco más para llegar a la primera división del Federal B y hará que todo el esfuerzo realizado realmente valga la pena.

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