Javier Mascherano volvió a encontrarse con River y con sus hinchas. Y no fue el reencuentro esperado.
Al cabo de la goleada, el defensor se sintió "aliviado" y comprensivo cuando se le consultó por los silbidos que recibió por parte de los hinchas millonarios en el estadio internacional de Yokohama al ser reemplazado. "No pretendía ningún trato especial", dijo.
Masche luego admitió ayer que hubiera preferido no jugar ante River, su club de origen.
"Traté de ser lo más profesional posible, de aislarme y hacer mi trabajo. Uno está obligado a hacerlo, aunque me hubiera gustado que el rival de hoy no fuera River. Pero no se pueden mezclar las cosas, que nadie se confunda", explicó el santafesino, que jugó en Núñez durante 2003 y 2005 y fue campeón del Apertura 2004.
Mascherano, de 31 años, reconoció el mérito del equipo argentino, al asegurar que la abultada derrota en la final del Mundial de Clubes no cambia en nada todo lo bueno que hizo este año. "Por eso felicité a los jugadores y a Marcelo (Gallardo). Han demostrado por qué pudieron llegar hasta acá", elogió.
Puntualmente sobre el partido, asumió que River "fue un rival muy difícil; el partido fue bastante parejo hasta el primer gol, después fuimos superiores y jugamos con libertad", opinó.

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