Un minuto y 11 segundos tardó Nueva Zelanda en apoyar su primer try, el hasta ahora más rápido de toda la RWC 2015. El autor fue Waisake Naholo quien de esta manera coronaba un regreso triunfal a las canchas, tras la fractura que sufrió en julio y casi lo deja fuera de la Copa Mundial de Rugby.
De un error en mitad de cancha en donde los neozelandeses perdieron el control de la pelota, Georgia sorprendió a todo el estadio con una escapada del fullback Tsiklauri, que atrapó la ovalada y corrió en soledad al ingoal. Con la conversión, el partido quedaba 7-7.
Rápida fue la reacción de los All Blacks que en la secuencia siguiente, con un veloz juego de pases por el lado izquierdo de su ataque, llegaron nuevamente al try de la mano de Savea.
Conscientes de las pocas opciones de marcar, los europeos aprovechaban cada arremetida al campo de sus rivales, y fue así que Malaguradze sumó de a tres para mantenerse cerca en uno de los últimos ataques que tendrían en esta primera etapa.
La ilusión duró poco para los Lelos ya que nuevamente Savea a los 17 y Dane Coles a los 22, en una ráfaga letal, marcaron sus tries y dejaron las cosas 22-10 para los campeones del mundo.
No hubo mucho más en lo que restó del primer tiempo. Nueva Zelanda fue superior pero la falta de profundidad y definición, no le permitieron marcar más puntos.
La segunda mitad del partido no mostró signos de cambio en sus primeros pasajes. El juego se hizo muy trabado y cerrado. Los All Blacks estuvieron durante los primeros minutos, encerrados en el juego que proponía y más le convenía a Georgia.
Por eso no hubo emociones hasta los once minutos, cuando KIeran Read logró la conquista que le daba el bonus a los kiwis y dejaba el parcial 29-10. El partido siguió en una meseta en la que no hubo jugadas destacadas, los dos estaban cómodos con el resultado.
Un nuevo try de Savea, a 6 minutos del cierre del partido, seguido de otro apoyado por Fekitoa, redondearon el 43-10 final.

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