Fue un encuentro de dos verdaderas potencias. El presidente estadounidense, Barack Obama, recibió ayer en la Casa Blanca al argentino Emanuel Ginóbili y a su equipo, San Antonio Spurs, vigente campeón de la NBA, y una vez finalizado el encuentro el bahiense aseguró que el día que decida retirarse se imagina "regresando a la Argentina" junto a su familia.
Invitados por el presidente Obama por ser el último campeón de la NBA, los Spurs recibieron aplausos y una catarata de elogios, tanto por su estilo de juego como por pensar colectivamente y priorizar siempre al equipo, y por inspirar con sus demostraciones y trabajo dentro y fuera de la cancha.
"Los Spurs encuentran las maneras de armar el mejor equipo", así como "creen que todo el mundo tiene valor. Encuentran personas que no tenían una oportunidad en otro lugar y, de repente, consiguen la forma de hacerlos brillar como parte del equipo", aseguró el líder norteamericano.
En un encuentro desarrollado bajo un ambiente relajado y con lugar para las bromas, Obama, declarado fan de los Chicago Bulls, afirmó que los Spurs son un equipo "difícil de que no guste" y aprovechó la oportunidad para mofarse del equipo texano por ser uno de los más "viejos" de la NBA, lo que llevó a las risas generalizadas, incluida la de Manu Ginóbili que, haciendo gestos graciosos que indicaban que no se daba por aludido, le siguió el juego al mandatario.
Obama los calificó además a los Spurs como "las Naciones Unidas de los equipos de básquetbol" por sus integrantes internacionales y subrayó el hecho de que Tim (Duncan), Tony (Parker) y Manu (Ginóbili) ganaron más juegos de play-off que cualquier otro trío en la historia de la NBA".
Momentos después, el entrenador Gregg Popovich, conocido por ser un hombre de pocas palabras, mostró un lado demostrativo y extrovertido, que incluyó burlas cómplices con Ginóbili cuando el jugador fue luego entrevistado por los periodistas.
Popovich tomó la palabra en el evento tras las declaraciones del presidente Obama y dijo sentirse "honrado" de estar en la Casa Blanca, aunque destacó que la "parte de mayor satisfacción es poder estar con todos estos muchachos. Ellos realmente se han superado a sí mismos. Se preocupan por el grupo más que por lo individual. Y yo no hice eso, eso está en su carácter", confesó.
Entre los jugadores reconocidos por mantener esa unidad de equipo estuvo Ginóbili, quien al ingresar ayer al Salón Este de la Casa Blanca fue uno de los más ovacionados por los invitados que aplaudieron de pie al plantel.
En Estados Unidos, así como en Argentina y el resto del mundo, el jugador bahiense de 37 años es considerado como un modelo a seguir por jóvenes debido a su excelencia en el deporte demostrada en el último tiempo, en los más de doce años que lleva en la NBA, pero también por su esfuerzo en el trabajo y la humildad con la que lleva su fama internacional.
Al ser consultado por esta situación que hoy lo presenta como una figura de inspiración para miles y miles de personas, Manu dijo creer que la clave está en saber que "si uno tiene grandes ilusiones, se esfuerza mucho, sabe resignar un montón de cosas para cumplir un objetivo, estos se pueden cumplir".

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