Los días pasan y la paciencia se agota. Los directores técnicos de Boca y River comenzaron a mostrar su fastidio a los dirigentes de sus respectivos clubes por la falta de incorporaciones de jugadores a sus equipos. Les preocupa que los refuerzos, si es que llegan, arriben tarde a la pretemporada, que para los dos clubes comenzó hace más de una semana.
El DT de Boca, Rodolfo Arruabarrena dijo ayer que está "ansioso" ante la falta de refuerzos, aunque aseguró que todavía no está preocupado. "Sé que el club hizo un esfuerzo a nivel nacional importante y no se logró, y hay que ser rápidos para ver qué se puede conseguir. Todo entrenador quiere tener a los refuerzos en la pretemporada para que se acoplen en el grupo", señaló el Vasco.
Arruabarrena busca incorporar a un lateral izquierdo, un enganche y un defensor central, este último puesto se convirtió en prioritario tras la salida del plantel de Juan Forlín, quien se fue a un equipo de Qatar. Recordó las frustradas negociaciones para adquirir a Milton Casco, jugador de Newell's Old Boys, y a Nicolás Tagliafico, de Banfield. Sostuvo que las tratativas por Fernando Tobio, de Vélez, "no están caídas", y mencionó al mediocampista Luciano Acosta, quien seguirá en Boca tras frustrarse su pase a Estudiantes de La Plata.
Uno de los puestos que tiene en vilo a los hinchas de Boca es el de enganche. Al respecto, Arruabarrena reconoció que "es difícil" encontrar un enganche de las características que él pretende, aunque mencionó al uruguayo Nicolás Lodeiro (del Corinthians de Brasil) o Gastón Ramírez (Hulk City de Inglaterra), de quienes dijo que "son buenos con pelota parada, con personalidad y dinámica". El entrenador indicó que la prioridad para Boca en esta primera parte del año es el partido desempate frente a Vélez, el próximo 28 de enero en Mar del Plata, por la clasificación para la Copa Libertadores.
"Todos saben lo que significa la Libertadores para Boca y tenemos la posibilidad de clasificar directamente", sentenció.

Gallardo, enojado
"No podemos estar a mitad de la pretemporada sin refuerzos", reclamó el director técnico de River Plate, Marcelo Gallardo, tras el partido en el que su equipo perdió 0-1 contra Universitario de Lima, ayer en Uruguay.
Indagado por un periodista de la televisión en el campo de juego, Gallardo no disimulaba su fastidio por la falta de incorporaciones al plantel. Lanzó un tiro por elevación a la dirigencia millonaria: "Hay que tener paciencia, pero también hay que anticiparse con los refuerzos, nos gustaría tener a todos", arremetió el entrenador.
A todo esto, el arquero de River Marcelo Barovero volvió a meter el dedo en la llaga a los hinchas del club de la ribera. Reconoció que después del último partido contra Boca, en el que le atajó un penal al delantero Emanuel Gigliotti, empezó a ver a chicos con guantes o vestidos con la ropa de arquero. El plantel de River jugará mañana el segundo partido del verano, ante Peñarol de Uruguay, desde las 19.

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