Martín Carrasco
desde Londres

Los Pumas ya se encuentran con la mirada puesta en el próximo objetivo: Georgia. A tan solo dos días del encuentro que seguramente definirá el segundo lugar del grupo C, la soledad de Ware, localidad elegida por el conjunto argentino para utilizarla como concentración y que está a más de una hora del centro de Londres en tren o subte, transmite mucha paz y tranquilidad.
Como para situar al lector, vale la pena describir el Hanbury Manor Hotel, que también está alejado de la zona comercial de Ware y que cuando uno va llegando se encuentra con una arboleda imponente entre senderos sinuosos y muchas especies de pájaros que cantan al unísono para recibir a los visitantes. El edificio es una típica construcción inglesa con techos altos y de tejas, ladrillos a la vista, ventanas grandes de vidrios repartidos, salones amplios y decorados con pinturas y esculturas y un lujo admirable desde todo punto de vista.
En el hall esperan por la prensa Juan Martín Hernández, Leonardo Senatore, Joaquín Tuculet, Pablo Matera y Juan Martín Fernández Lobbe todos con una consiga bien clara: resaltar el espíritu del grupo, lo bien que se están reponiendo de la batalla frente a los All Blacks y que se juegan la vida en dos días.
De hecho, el Corcho fue contundente al decir: "Para nosotros es definitorio ganarle a Georgia porque de ello depende nuestra continuidad o no en el mundial".
Por su parte, Juani Hernández volvió a analizar los errores y aciertos del debut: "Creo que el cansancio del final fue por el tremando desgaste que tuvimos al jugar de igual a e igual contra el mejor equipo del mundo. Ahora hay que pensar en el próximo rival y preparar el mejor plan que nos permita ganar sin sobresaltos".
En la concentración Puma se vive un clima de confianza y rélax que contrasta con el movimiento y la velocidad de Londres. Mañana será el momento del traslado a Wloucester y continuar con la preparación del cotejo ante Georgia.

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