¿Qué similitud tiene este plantel con el que ascendió en 2010?
Se parece mucho, noto muchas cosas similares puesto por puesto. Me gusta mucho ver a los jugadores, estudiarlos mucho. El otro día estaba haciendo una comparación con el plantel anterior y me puedo equivocar, lógicamente, porque el otro plantel consiguió un ascenso y este está en ese proceso. Siento muchas sensaciones de ese momento, no digo que sea determinante pero ojalá que sea un anuncio que algo lindo puede pasar. No quiero entusiasmar demasiado a la gente, quiero ir paso a paso, quemado etapa. Mis jugadores están muy metidos en lo que es conseguir cosas importantes.

Tenés una relación muy buena con el plantel...
Lo siento así, me encariño mucho con los jugadores, trato de hablarles y aconsejarlos, llega un momento que ya no es el plantel profesional, queda muy lejano eso, son mis jugadores, los siento como parte mía. Es una manera de demostrarles la confianza que les tengo. Confío mucho en ellos, hay gente de mucha experiencia y me les saco el sombrero porque son tan positivos que me quedo admirado. Ellos jugaron en otras ligas y torneos, tienen la humildad de saber escuchar, de hablar con sus compañeros.

¿Te llevás mejor con algunos jugadores?
Hay que ser realista y sincero, hay jugadores que me mostraron más que otros. Si bien en cierto que todos pueden tener la misma predisposición de demostrar, hay algunos que no lo hicieron.

Hubo enfado pero pudiste trabajar en un mejor campo de juego ¿Qué diferencia hay?
El campo de Central sirve para salir de paso, muchos equipos ni siquiera tienen eso, pero no sirve para la competencia porque se terminan lastimando los jugadores. En ese sentido soy muy estricto con los dirigentes en tener un buen campo, porque cuando tenés un campo bueno el jugador se desarrolla mejor, aprende más y tiene otra predisposición. Cuando es así se fastidia y no es lo mismo.

Muchos de los clubes grandes están en otro grupo ¿Central tiene una zona accesible?
Son todos difíciles, competitivos y once contra once. Me pongo el casete y digo lo que pasa. Vamos a tener que demostrar en la cancha que somos superiores y muchas veces cuesta, espero que no nos pase eso. Tengo mucha confianza en mis jugadores.

¿A qué le temés en el torneo?
A lo extrafutbolístico. Siempre le tuve miedo y nunca me callé nada. Me tocó muchas veces pasar momentos malos y casi me costó el ascenso por eso. Es a lo único que le temo, en el fútbol como en todas las cosas está metida la corrupción y la mala intención. Hay que tener mucho cuidado en eso, no hay que dormirse. No pretendo que me favorezcan, pero quiero que sean leales y gane el mejor.

¿Qué opinás de la disparidad que hay en las inferiores?
Pasa que Central, Juventud y Gimnasia van a tener ventajas, lo mismo pasa en Bolivia, los chicos siempre quieren ir a los clubes grandes. La captación de chicos es mucho más fácil. Por ejemplo, a Peñarol, por nombrar un club, le cuesta mucho hacerle entender a un chico que tiene que jugar ahí. El chico quiere jugar en un equipo que tiene más nombre, sueña con salir en el diario y jugar en primera. También esos clubes tienen mayor capacidad económica y pueden contratar buenos profesionales.

¿Los clubes denominados chicos podrían desaparecer?
Lamentablemente sí, cuando era chico conocí algunos clubes que con el paso del tiempo desaparecieron. Corremos ese riesgo, ojalá que la Liga Salteña pueda hacer algo y colaborar con los clubes chicos.

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