En menos de seis meses, Leonardo Pisculichi emergió de un mar de dudas que originó su llegada a River hasta convertirse en figura de la Copa Sudamericana.
"Yo vine a River a tratar de ganarme un lugar, porque estaba Manu Lanzini y sabía lo que significaba para River", recordó, con humildad, el ex jugador de Argentinos, autor de dos goles que guardará por siempre.
Es que Pisculichi definió con su gol desde fuera del área el pase a la final de la Copa y la eliminación de Boca en el último superclásico del año, y puso el empate en la primera final en Medellín.
"Me quedo con los dos", dijo refiriéndose a esos goles, uno por el rival y el otro por ser en una final.
Pisculichi ya no espera un lugar en el once titular y en la cima lo esperan una serie de compromisos internacionales, ya terminada la veda de 17 años.
Se le vienen la Libertadores, la Recopa ante San Lorenzo y en el ámbito local, ante Huracán por la Supercopa.
"Son todas cosas lindas que le pueden pasar a un jugador con tantas copas por jugar", se ilusionó.

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