Facundo Pizarro es uno de los nueve jugadores salteños que defienden la camiseta de la Selección argentina de béisbol en el Mundial U23, una competencia histórica para el conjunto nacional, que ya ganó un partido ante Austria, por 13 a 3, el sábado en su segunda presentación.
El ex Atléticos y actual hombre de Los Cachorros fue el bateador designado en todos los partidos y forma parte del primer plantel en un campeonato del mundo junto a sus comprovincianos José Gerez, Jorge Gómez, Ezequiel Talevi, Matías Silvera, Bautista y Lucas Ramón, Franco Arce y Luciano Schiavoni y el coach Gabriel Sansó.
Antes, la delegación tuvo una gira para ajustar detalles y participó del campeonato mexicano Primera Fuerza en San Luis Potosí.
Después de la gran victoria ante Austria y horas antes del encuentro ante Japón, Pizarro dialogó con El Tribuno sobre las sensaciones de hacer realidad sus sueños y saber que Los Gauchos, el seleccionado nacional, tienen mente ganadora, pese a no ser una potencia mundial.

¿Sos consciente de lo que están viviendo en México?

Es difícil porque es la primera vez que juego un campeonato de este nivel y es realmente algo muy emocionante. Lo pienso y se me pone la piel de gallina al escuchar que Argentina juega ante las selecciones más importantes por la Copa del Mundo.
Es increíble saber que Argentina está participando de un Mundial de béisbol y que soy parte de todo esto. No lo puedo creer.

Entonces, ¿el balance va a ser positivo, más allá de cómo terminen el torneo?

Seguro. Ya jugamos contra China, que es una gran potencia del béisbol mundial y perdimos, pero fue porque nos llevan muchos años de preparación.
Contra Austria fue distinto. Le ganamos porque desde un principio entramos pensando que teníamos que ganar el juego como sea. El partido era nuestro y lo terminó siendo.
Hoy (por ayer) nos tocó contra Japón y los nervios se sienten, pero estamos confiados en ganar ante todos los rivales, porque nuestro equipo tiene muchísimas condiciones para jugar este Mundial.
Nosotros le podemos jugar igual a igual a cualquiera, porque nos preparamos para eso.

¿Influyó mucho la preparación previa en el torneo mexicano?

Yo creo que sí, porque nosotros estamos lejos de nuestras casas hace rato. Primero fuimos a jugar el campeonato que se llama Primera Fuerza en Matehuala, San Luis Potosí. En esa competencia nos fue bastante bien y fue un torneo de preparación para el Mundial. Me tocó jugar de tercera base y siempre rotando del tercero al quinto al bate.

Dicen que la convivencia en el grupo es fundamental para aspirar a grandes objetivos, ¿es así?

La estadía en México hasta ahora fue muy buena, siempre en hoteles muy lindos y nunca nos faltó nada. Estuvo muy bien la atención de la gente y eso influye también, además de la muy buena relación que tenemos en el plantel.

Después de tantos partidos, ¿se siente el cansancio?

No, porque el equipo se preparó muy bien física y técnicamente. También estamos muy bien anímicamente y para mí le podemos ganar a cualquiera. Esa es mi forma de pensar y también la del resto de los chicos.

¿Y tenés un balance personal, más allá de lo colectivo?

Claro. Antes que nada, no me canso de decir que es un gran orgullo poder representar una vez más al país y vestir estos hermosos colores.
Ahora en el Mundial juego de bateador designado, cuarto al bate y creo que las cosas me están saliendo bien.
Contra China no bateamos mucho, porque como todos sabemos, siempre estuvo el pensamiento de creer que a China no le íbamos a ganar nunca. Pero no es así y lo demostramos especialmente ante Austria, porque entramos al campo mentalizados que había que ganar y dimos el KO.
Contra Japón y los que vengan estaremos con el mismo pensamiento de salir a ganar desde un principio.
La mentalidad que antes teníamos quedó en el pasado y ya lo demostramos.


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