Todo volvió a la normalidad este sábado en Shanghai y los dos pilotos de Mercedes, con el británico Lewis Hamilton logrando la pole y el alemán Nico Rosberg también en la primera línea, serán los favoritos en la carrera del domingo del GP de China de Fórmula 1.
Por tercera vez en tres Grandes Premios esta temporada, el doble campeón del mundo (2008, 2014) firmó el mejor tiempo de la sesión de clasificación en uno de sus circuitos preferidos: cinco poles y tres victorias desde 2007. "Este circuito se adapta muy bien a mi forma de conducir, al contrario que otros (circuitos)", dijo Hamilton. "Es un circuito difícil, con una gran combinación de curvas y la carrera representa un desafío", añadió el británico, que domina con autoridad el Gran Premio asiático al firmar el mejor tiempo en todas las sesiones disputadas hasta ahora. "El coche respondió de manera fantástica", continuó el piloto de 30 años, que mostró su alegría con el equipo y que tenía "buenas vibraciones" con el clima, por una vez no demasiado contaminada en la metrópoli china.
Sobre la pista seca de Shanghai, Hamilton aventajó a Rosberg en 42 milésimas y consiguió así su 41ª pole position de su carrera. Estadísticamente más significativo, será la 75ª vez que salga en primera línea en sus 151 carreras. Batido pero contento, Rosberg se lamentó de terminar a solo 42 milésimas de Hamilton: "Sí, estoy frustrado porque fue por un pelo, por supuesto que quería conseguir la pole. Una vuelta nunca es 100% perfecta y cuatro centésimas es lo que se tarda en parpadear", comentó el subcampeón mundial.
Detrás de las Flechas de Plata, a un segundo con neumáticos blandos, Ferrari y Williams libraron una bonita batalla por los puestos de honor de la parrilla. Estas dos escuderías son las candidatas a subirse a la última plaza del cajón detrás de los Mercedes, a priori intocables.

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