Poco faltaba para que la final del Summer Cup se complete, pero cuando faltaban dos innings por jugar la lluvia se hizo presente y fue imposible continuar el duelo que protagonizaban Popeye Bordó y Arias de Córdoba. Al momento de la suspensión ganaban los espinacas por el ajustado marcador de 4 a 3 y el tablero quedó así, ya que el umpire dio por finalizado el juego debido a la intensa tormenta que dejó el campo fuera de condiciones.
El partido era parejo, con respuesta de ambos tras cada inteto del rival por sacar diferencia en el marcador. Con siete entradas disputadas el Bordó estaba al frente cuando la lluvia, que estuvo acompañada por fuertes descargas eléctricas y viento, obligó a los jugadores a protegerse.
Los árbitros esperaron un tiempo prudencial para que cese la lluvia y para que el terreno este en condiciones, pero ninguna de las dos cosas sucedió; no hubo otra salida que dar por terminado el partido.
Popeye Bordó recuperó el título tras la consagración de Daom de Buenos Aires el año pasado; los espinacas se animaron a festejar bajo la lluvia, cuando esta ya había aminorado considerablemente. La celebración fue grande ya que se trata del certamen de clubes más importantes de la Argentina.

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