Ayer a la tarde, en el diamante de Cachorros, se definía el título del Honor de béisbol que tuvo su primer partido el sábado con victoria de Popeye en su cancha y ahora le tocaba a su rival ser local.
En caso de ganar, los espinacas se quedaban con el campeonato y si lo hacían los tricolores, un tercer partido definiría la serie la próxima semana. Pero los de Popeye bordó no se arriesgaron y, para que no queden dudas, se quedaron con el segundo partido y dieron la vuelta.

En el encuentro disputado en la cancha del tricolor de la zona sur fue todo muy parejo y si bien los visitantes iban en ventaja, Mauro Schiavoni, en el sexto inning, igualó parcialmente el partido en 10 carreras, tras un terrible batazo que terminó detrás de la valla del filder 8.
Facundo Pizarro, el segundo lanzador local (primero fue Guillermo Gardel y el último, Matías Alvarado), controló el ataque de Popeye hasta la octava entrada, cuando los visitantes hicieron la diferencia y dejaron el marcador 15 a 10 a su favor en el inicio de la novena.
Nicolás Peyrote fue el encargado de tirar en el montículo visitante y si Cachorros solo pudo conectar una carrera fue su mérito, además del gran ataque de su equipo.
El final marcó 15 a 11 para los espinacas que se dieron el gusto de quedarse con la copa del Honor en la cancha de su clásico rival, al que un día antes y gracias a la figura de Lucas Montalbetti, que sacó la pelota por el filder 9, vencieron con comodidad por un marcador de 10 a 3.
¿Cómo habían llegado?
No hay dudas de que Popeye bordó y Cachorros rojo fueron los equipos más regulares de la temporada y por ese motivo llegaron a la final tras ganar, ambos, categóricamente, en las semifinales.
Por el lado de los espinacas bordó, en noviembre despacharon a Cachorros azul tras ganarle por diferencia de carreras 17 a 4.
Por el lado de los tricolores rojos, tampoco tuvieron problemas en vencer al blanco, el otro conjunto espinaca.
Ese partido se llevó a cabo la semana pasada y también por diferencia de carreras Cachorros superó 16 a 6 a sus rivales.
En esa oportunidad, fueron Nicolás Carrizo y el propio Schiavoni los que hicieron dos home runs y le dieron la posibilidad a los de zona sur de disputar la final.
Ahora, la revancha recién llegará a mediados de marzo cuando se inicie una nueva temporada de la Liga Salteña de Béisbol.

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