La familia, el trabajo y la salud. Los principales motivos de deseos en cada brindis de fin de año. Los futboleros debemos agregarle esta noche unas cuantas más: que se termine la violencia en las canchas, que los barras no sigan haciendo de las suyas con total impunidad y que las autoridades y los jueces se comprometan de una vez por todas. Encima, se viene un año altamente político y será una buena oportunidad para hacer lo que el fútbol necesita: paz.
Las detenciones de los barras de Gimnasia aparecen como una posible solución a tanto vandalismo mezclado con impunidad. Ojalá sea cierto y que caiga todo el peso de la ley. Pero no hay que olvidarse que alguien dijo, precisamente, "caiga quien caiga", cuando atacaron la casa del presidente de Central Norte con un balazo.
Y nadie cayó hasta el momento.
Lo de aquella madrugada del 19 de octubre todavía está impune, como tantas otras causas relacionadas a la violencia de los barras y el fútbol.

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