Ni el más escéptico esperaba que Carlos "Potro" Abregú perdiera de manera tan contundente frente a Juan Carlos Pedrozo en el Complejo Nicolás Vitale, nada menos que en la noche de su regreso. Fue a la lona en tres oportunidades y en la última llegó el nocaut técnico del boxeador misionero. Luego llegó un bochornoso final donde un allegado a Abregú y un simpatizante no identificado agredieron con golpes a Pedrozo en el ring.
El dramatismo también estuvo presente ya que Abregú pareció desmayarse sobre el ring cuando cayó, inmediatamente su entrenador, familiares y parte de su entorno saltaron al cuadrilátero para asistirlo. Abregú tardó en reaccionar pero finalmente lo hizo, se puso de pie y felicitó a su rival.
Abregú se retiró del Vitale y fue directo al hospital San Bernardo donde estuvo en observación por cuatro horas. Allí se le realizó una tomografía para descartar cualquier daño y luego recibió el alta. En tanto, Pedrozo tuvo un doble chequeo antes de regresar a Misiones.
Alentandooo dialogó con Abregú y este expuso las razones de la derrota y cuáles serán sus próximos pasos. "La verdad es que no pensé que estaba tan mal; estaba fuera de distancia, sin ritmo, era un fuera de serie. Me sentí peor que un boxeador amateur", sostuvo el Potro
"Me jugó muy en contra la inactividad y los problemas en la vista que todavía tengo. Los golpes que venían de costado no los podía ver porque tengo problemas con la visión periférica. Una cosa son los entrenamientos, donde tenés el cabezal y otra el ring", agregó el boxeador.
Sobre su futuro, señaló: "Tengo ganas de seguir peleando, pero todo dependerá de lo que digan los médicos. Si puedo recuperarme completamente voy a seguir peleando, pero si los problemas continúan no voy a seguir".
El combate se inicio con Abregú tomando la iniciativa pero con Pedrozo cambiando de guardia en su ataque y sorprendiendo al local para enviarlo a la lona. El segundo capítulo fue intenso, ya que ambos boxeadores entregaron todo, sin embargo, Abregú volvió a tener conteo en contra tras ser derribado por segunda vez.
El Potro nunca pudo recuperarse del golpe recibido en el primer round pese a que estuvo a punto de noquear a su rival en el tercer asalto, pero el misionero pudo esquivar los golpes con buen trabajo de cintura y sacar su "mano de piedra" para conectar combinaciones certeras y apagar el sueño de Abregú.
"Esto no es nada que no haya vivido ya en el boxeo. Se puede ganar o perder y me tocó perder. Me dolió mucho que haya sido en Salta donde la gente siempre acompañó", concluyó Abregú. La incógnita sobre su futuro está en el aire, en él hay ganas de seguir pero las limitaciones físicas le van cortando camino.

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