Es difícil explicar lo que era Humberto Cancino como futbolista. Es que quedan muy pocas imágenes de los partidos de la década del 50.
Pero algunos memoriosos lo recuerdan, cuando asomó en la primera de Central Norte como un defensor que saltaba muy bien, rápido y hasta señorial cuando salía jugando. Mientras Cancino brillaba en Central, otro defensor, Juanito Martínez, lo hacía en Juventud Antoniana. Y era casi un clásico. Después San Martín de Tucumán se llevó a Tito y Atlético a Juanito.
De allí al fútbol grande, porque San Lorenzo compró su pase a principios de 1959 y ese mismo año dio la vuelta olímpica con José Sanfilippo y compañía.
Cancino no solo jugó la Copa Libertadores de América de 1960, sino que hasta pudo haber ido al Mundial de Chile en 1962, porque había sido convocado por el técnico Juan Carlos Lorenzo, pero una lesión crónica en una rodilla se lo impidió. En resumen: fue brillante.

¿Cómo fueron sus comienzos?

En el año 1949 empecé jugando en la 6ª división de Central, luego pasé a la 5ª. En el barrio (nació en calle Ameghino y Adolfo Güemes) jugué el campeonato Evita con el equipo Gauchos de Pueyrredón. En el año 1954 fui promovido a primera división con el respaldo de grandes jugadores como el Gringo Copa, Marcelo Miranda, Eusebio Alvarez, Daniel Caro, el Perro Barrios, Yiyo Zapatiel y otros que fueron mis grandes maestros junto al técnico Federico Alderete.

¿Sus títulos?

Fui campeón en todas las categorías y con la primera división fuimos tricampeones en los años 54, 55 y 56. Con Central Norte también realicé una gira por Chile.
¿La carrera en San Lorenzo?

En el año 1959 llego a San Lorenzo y logro la titularidad en el equipo campeón de ese año. Al año siguiente nos vamos de gira por Centroamérica, Perú, México y Colombia. En México inauguramos el estadio Jalisco de Guadalajara. Jugamos dos torneos y los ganamos. Con San Lorenzo conocí el mundo. Viajamos a España, Alemania, Grecia, Egipto. Jugamos contra el Inter dirigido por Helenia Herrera, el Barcelona, Borussia Dortmund, Panatinaykos y la selección de Egipto. Nos dirigía el gran Toto Lorenzo. Experiencias inolvidables para alguien que ni en sueños se imaginaba conocer esos lugares.

¿Cuándo se retiró?

Jugué hasta los 32 años porque me rompí la rodilla. Cuando me retiré era el capitán de San Lorenzo, porque Sanfilipo se había ido a Boca. Me volví a Salta y jugué en los veteranos de Central Norte.

¿Y cómo técnico?

Empecé a dirigir en Talleres de Perico, luego en Central y Gimnasia, clasificándolos a los torneos nacionales. También fui técnico de la Selección de Salta. Dirigí a Pellegrini, Sportivo Comercio, American Oeste, Libertad y San Antonio".

¿Sos un agradecido de la vida?

Al fútbol le debo todo, fue parte de mi vida y me acompañó junto con la gran familia que tengo. Nunca me imaginé que tendría la oportunidad de conocer grandes jugadores como Sanfilppo o Amadeo Carrizo de River, quienes hicieron historia

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