La fiesta fue a pedir del pueblo azabache, la vuelta a casa fue de la mejor manera con festejo y con goleada incluida.
Cientos de hinchas invadieron el estadio Dr. Luis Güemes desde horas antes del encuentro frente a Brown de Lules y cada uno se ubicó en su lugar estratégico para ver el partido como en los viejos tiempos, tiempos de "La Bombonera" cuerva.
Este regreso fue solo para los socios pero otros hinchas se las ingeniaron ver desde los edificios cercanos, en las terrazas de las casas, en los tanques de agua.
En la antesala del encuentro, Alentandooo (el sitio deportivo de El Tribuno) realizó la transmisión en vivo en el estadio e interactuó con los hinchas. Ellos, además de la satisfacción de volver a casa, se prendieron en los desafíos de hacer jueguitos con la pelota para ganarse un premio azabache como llaveros, agendas y vasos, el merchandising oficial de Central.
Con el correr de los minutos los hinchas fueron poblando las tribunas y las emociones se fueron encontrando. Cada uno de ellos vivía "su partido" internamente, esperando el momento justo para soltar esa emoción contenida.
La primera ovación fue para los exjugadores azabaches de distintas épocas que fueron homenajeados antes del encuentro, en el escenario armado detrás del arco que da a calle Necochea. Luego vinieron los shows en vivo con los grupos Originarios, Vale 4 y Los Juveniles Panda. No podía haber fiesta sin música.
Los viejos hinchas se reencontraron en el Dr. Luis Güemes y recordaron con anécdotas aquellos partidos ante grandes rivales en los viejos torneos nacionales.
Sin lugar a dudas, la gran explosión de la tarde fue cuando el equipo salió de la manga al campo de juego. Las lágrimas de emoción se reflejaban en los rostros, el desahogo tras quince años. Central ya había regresado.
El cabezazo de Matías Fernández en el primer gol del cuervo hizo que las gargantas quedaran al rojo vivo; cada jugada era celebrada con largos aplausos. Una tarde soñada, emotiva por donde se la mire.
El buen comportamiento de la gente también cumplió un rol fundamental, no hubo entredichos entre las dos facciones y los cánticos fueron un solo eco en villa 20 de Febrero.
La gente hasta se divirtió con jugadas del encuentro como por ejemplo con la discusión entre el arquero tucumano José Fernández y la jueza de línea Andrea Loto. "No te hagas el vivo con mi novia", gritaban desde la tribuna. La alegría era plena.
Todo terminó de la mejor manera con abrazos interminables y un festejo generalizado.
La misa cuerva tuvo una procesión como en los viejos tiempos, volver a casa con una sonrisa tras celebrar y agradecer en el templo azabache.

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