Raúl Gámez, presidente de Vélez Sarsfield, admitió que si no ordenan la situación futbolística y social del club deberán irse y reveló su arrepentimiento por el regreso a la política en la institución.
"Ordenamos la situación o tendremos que irnos. (Omar) De Felippe tendrá que lucharla mucho para salir de esta situación porque veo un club triste y sin fe aunque no creo que los jugadores quieran irse", manifestó Gámez, en diálogo con TyC Sports, a propósito de los incidentes que produjeron los hinchas luego de la derrota como local ante Talleres de Córdoba con insultos hacia los jugadores Blas Cáceres y Mariano Pavone.
"Me arrepiento de haber vuelto a la política del club. Es un dolor grande tener que irme mal con gente que quiero, pero ésta es la última gestión mía en Vélez, desde cualquier puesto, no tengo dudas de eso", agregó Gámez, quien asumió su tercer ciclo a fines de 2014, luego de los periodos 1996-1999 y 2002-2005.
Vélez reúne seis puntos en el campeonato local, está penúltimo y también decae en las posiciones de la tabla de los promedios, donde se ubica 23°, a tres lugares de la zona de descenso.
"No tengo miedo de que me suceda lo que le pasó a (Daniel) Passarella", indicó Gámez, en entrevista por canal 26, en referencia al descenso de River Plate en junio de 2011.
Por otra parte, Gámez se dio tiempo para hablar del presente del fútbol argentino y apuntó hacia la Comisión Normalizadora, a la que definió como "una bolsa de gatos. La liga argentina tiene que ser manejada por un tipo con avales morales, no económicos. Armando Pérez es un gerenciador y por eso lo quiere Mauricio Macri; los clubes no somos empresas, que le quede claro a Pérez".
Asimismo, culpó al titular de Boca, Daniel Angelici, por la fallida elección del año pasado entre Luis Segura y el empresario Marcelo Tinelli: "El fue el culpable del 38-38 en las elecciones. Tinelli ganó la elección y se la robaron", apuntó Gámez, en canal 26.

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