Y llegó nomás. Víctor Alfredo Riggio, ponderado por muchos y resistido por algunos, arribó a Juventud Antoniana para intentar despertar, levantar y sacar a flote a un equipo golpeado tras los conflictos internos, el pronunciado bajón, los malos resultados y la renuncia de Alberto Pascutti.
Tras una breve reunión entre el Tano y el titular del club, José Muratore, ambos arribaron anoche a un rápido acuerdo económico y Riggio se calzará la pilcha hoy, será presentado formalmente a las 9 en la entidad de Lerma y San Luis y comandará su primera práctica con el plantel.
¿Nace un nuevo Juventud? Solo el tiempo lo dirá. Lo seguro es que el Tano intentará darle lo más rápido posible su impronta al equipo. Riggio, quien llevó a Central Córdoba a la B Nacional el torneo pasado, tendrá como preparador físico a David Woitquivich, con quien trabajó y se consagró en el ferro santiagueño, y a una gloria antoniana como Miguel Velarde como ayudante de campo.
El Tano Riggio vestirá por primera vez en su carrera como DT la indumentaria antoniana, un dato que no le molesta ni incomoda por su pasado en Central Norte. Los hinchas santos podrían poner de manifiesto el rechazo hacia el DT, aunque no es algo que le preocupe a Riggio, que por primera vez como técnico de Juventud expresó en diálogo con Alentandooo: “Me importa que reciban bien al equipo. La gente siempre se expresa, pero que apoyen al plantel es lo importante. La idea es recuperar al equipo que jugó la primera rueda porque tuvo una muy buena etapa. Necesitamos ganar, hace siete partidos que no se gana, es lo que urge en estos momentos”, opinó Riggio, consciente de que precisan ganar para recuperar la confianza y seguir en carrera. “Es un desafío que yo quería asumir, si fuera fácil lo agarraría cualquiera, pero uno tiene que aceptar los desafíos”, explicó sobre el motivo de su arribo al club antoniano.

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