Roberto Perfumo, considerado uno de los mejores zagueros centrales, sino el mejor, de la historia del fútbol argentino, mostró siempre jerarquía para la marca y presencia para ser un líder dentro de equipos que quedaron en la memoria de todos como el Racing de José o el River de Angel Labruna, campeón tras 18 años de sequía.
Perfumo brilló y fue campeón en Racing, River y Cruzeiro de Brasil y disputó con la Selección argentina los mundiales de 1966 y 1974, aunque no tuvo éxito como a nivel clubes.
Nacido en Sarandí, el 3 de marzo de octubre de 1942, Perfumo hizo las divisiones inferiores en River, como volante, pero luego recaló en Racing, club del que era hincha, y en donde encontró su posición de primer marcador central. Considerado uno de los mejores marcadores marcadores centrales de la historia del país, el "Mariscal" combinaba potencia física con clase a la hora de salir jugando.
Admirador de Federico Sacchi, adoptó de él su elegancia con la pelota en los pies, pero le agregó dureza a la hora de defender, al punto tal que él reconocía jugar al límite del reglamento.
Perfumo integró el recordado equipo de José Pizzuti -"El Racing de José"- que ganó el campeonato de 1966, la Libertadores del año siguiente y la Copa Intercontinental al Celtic de Glasgow, en la recordada final en Montevideo con el zapatazo del "Chango" Cárdenas.
Además, jugó en el River que cortó los 18 años sin títulos en 1975, donde compartió cancha con glorias como Ubaldo Matildo Fillol, Reinaldo "Mostaza" Merlo y Norberto "Beto" Alonso, y ganó los torneos de ese año (Metropolitano y Nacional) y el Metropolitano 1977.
Antes, se dio el lujo de ser campeón en Brasil en dos
oportunidades con el Cruzeiro de Belo Horizonte, en 1972 y 1973, en una época donde debía competir ante el Santos de Pelé.
Con la camiseta argentina participó en los mundiales de Inglaterra 1966 y Alemania 1974, pero además integró el equipo que perdió la eliminatoria para el mundial de México 70.

Su faceta como entrenador

Como DT, no tuvo el mismo éxito que como futbolista y en su primera experiencia en un banco de suplentes no le fue bien en Sarmiento de Junín, en 1981.
Terminó siendo despedido y hasta le hizo juicio a la institución reclamándole el pago de todo el contrato, en lo que fue una deuda que se canceló, recién, en 2012.
En su haber, cuenta con dos títulos: el primero como entrenador de Olimpia de Paraguay en 1992 y el segundo con Gimnasia y Esgrima La Plata, cuando obtuvo la Copa Centenario de 1993, al vencer en la final a River, con un equipo que integraban los mellizos Gustavo y Guillermo Barros Schelotto.
Además, dirigió al Racing Club de sus amores, pero no tuvo éxito y sólo estuvo en 20 partidos oficiales.

De la política al periodismo deportivo

El "Mariscal" -apodo que le puso el fallecido relator José María Muñoz-, tuvo un camino desde la política hasta el periodismo deportivo, que ejercía actualmente en televisión, radio y diario.
En agosto de 2003, Perfumo aceptó la oferta que le realizó el entonces presidente, Néstor Kirchner, para ser Secretario de Deportes de la Nación.
"Me dieron esta oportunidad y ya no tendré otra. Por eso la acepté y me dediqué a ella", había confiado en aquel momento Perfumo, seducido por Kirchner, un fanático de Racing, para el cargo. Pero en agosto de 2004, a sólo 35 días del inicio de los Juegos Olímpicos de Atenas, el exfutbolista decidió presentar la renuncia y fue reemplazado por Claudio Morresi.
Luego recaló en el periodismo, donde sus últimos trabajos fueron como comentarista en "Fútbol Para Todos" y desde este año conducía junto con Horacio Pagani un programa en Radio Nacional donde se hablaban de sus dos pasiones: el fútbol y el tango.
Tomador de café por excelencia, vivía en Recoleta y era común verlo en "La Biela" con amigos o dando alguna entrevista, ya sea a un periodista de cierto renombre o a estudiantes.

El día que revoleó por el aire a Maradona

Una de las mejores anécdotas de su carrera futbolística se produjo cuando vestía la camiseta de River y le tocó enfrentar a un tal Diego Armando Maradona, que recién asomaba en la Primera División de Argentinos Juniors.
En aquel entonces y fiel a su estilo de marcar los límites, le dio la "bienvenida" al "Pelusa", en la cancha de Huracán.
"Diego era chico y 'Mostaza' (Merlo) sabía todos los datos de los rivales y me dijo guarda que este pibe es bueno . Y ahí le dije que había que darle un estate quieto", relató una vez retirado en una entrevista con el canal ESPN.
Sobre aquél episodio, recordó que embistió contra él pero "no se asustó" y graficó: "Se cayó al piso y lo levanté de los pelos. Pero no se amilanó y siguió jugando igual, ahí me di cuenta que era bueno".

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