Tras el empate con Unión Aconquija en el Martearena, el entrenador de Juventud Antoniana, Ricardo Aniceto Roldán, se refirió a las dudas sobre su continuidad, aquellas que encendió públicamente un alto dirigente y que habían comenzado a circular luego de la derrota lapidaria en el clásico con Gimnasia y Tiro y en la previa del encuentro revancha por Copa Argentina con Güemes de Santiago del Estero.
“El respaldo de los jugadores está siempre, ustedes me conocen y yo voy de frente. Inclusive, cuando terminó el partido, un jugador, de los grandes, me dijo: ‘Profe, estamos trabajando bien, ¿no nos va a abandonar?’. No, le respondí. Los dirigentes fueron bien claritos conmigo. Hay tres personas con las cuales yo arreglé y esas tres personas sé que me bancan a muerte”, expresó el entrenador, para luego referirse a la leve mejoría que experimentó el santo ante los dirigidos por Víctor Riggio. “Juventud va a crecer muchísimo y vamos a ganar más partidos por este camino. Noté una gran evolución, inclusive, hablando en el vestuario con los mayores. No mejoramos un 20, un 30 por ciento; mejoramos un 60 o 70 por ciento con respecto a los partidos anteriores y eso es bueno. Pero lógico, nos falta el triunfo para calmarnos nosotros: cuerpo técnico, jugadores. La ansiedad mata, tenemos una mochila y equivocamos el camino. El jugador de Juventud tiene que saber que hay una presión extra, la institución siempre apuesta a ser protagonista y el futbolista cuando viene a Juventud tiene que saber adónde vino”. En relación con las serias chances que tuvo Unión Aconquija y que complicaron a la defensa de Juventud, Roldán reconoció que “me preocuparon. Pero esa fue la única manera de ellos. Llegaban con rechazos largos, el 9 aguantaba, lo dejaban girar. Y a la más clara la tuvimos nosotros, aquella de Gorostegui, que definió mal y que pudo haber cambiado la historia”, se lamentó el técnico salteño.

El hincha acá quiere triunfos

“Tenemos plena seguridad de que a esto lo vamos a revertir entre todos y le vamos a dar al técnico la confianza que necesita. Roldán sabe que al respaldo lo tiene. Dentro del campo de juego somos nosotros y tratamos de responderle”, expresó Ricky Gómez, para luego redondear: “Este club es grande, tenemos la obligación de ganar de local. Con entregar todo no alcanza, la gente quiere triunfos pero, sin dudas, lo sacaremos adelante”.

Fecha libre y una semana para pensar

Se viene una semana para equilibrar las cargas, para recuperar lesionados, pero también para renovar el “chip” en Juventud, que suma el preocupante saldo de una unidad lograda sobre seis en juego en la provincia, en un torneo en el que se le exige ascender. El antoniano quedará libre en la próxima fecha (la tercera) y recién volverá a jugar el 28 de febrero, cuando visite en Palpalá a Altos Hornos Zapla, el encumbrado líder de la zona D.

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