Por lo hecho en el segundo tiempo, Salta Basket anoche perdió inmerecidamente de local con Hindú de Resistencia, por 82 a 80, en una nueva fecha del Torneo Nacional de Ascenso, que tuvo un pésimo arbitraje de Maximiliano Piedrabuena, quien cobró todas a favor de los visitantes.

Si bien Los Infernales tuvieron los dos primeros cuartos para el olvido, con una defensa que volvió a mostrar las fallas de los primeros encuentros, de la mano de Makal Stibbins remontó y pasó a darlo vuelta, pero en el último segundo los chaqueños encestaron y se llevaron dos puntos de oro.

Los errores de Eric Freeman hicieron que Ricardo De Cecco lo congele en el banco de relevos y que los locales se vayan perdiendo 22 a 17 el primer cuarto, en un Delmi con no más de mil personas.

Para la segunda mitad del primer tiempo, Stibbins, el jugador más regular de los salteños, siguió sin aparecer, pero en este período sí lo hicieron los ingresados Federico Parada, Álvaro Álvarez, Maximiliano Ríos y Gregogio Eseverri.

Sin embargo, Hindú siguió creciendo en su juego y, ayudado por increíbles decisiones del réferi, estiró su ventaja a 44 a 36.

Piedrabuena estuvo en el ojo de la tormenta especialmente por claras faltas no cobradas a Eseverri y Álvarez, pero también por ser demasiado puntilloso con las faltas de los locales. Esto generó que todo el público chifle durante un buen rato al juez.

Para los últimos 20 minutos, después de las órdenes del Perro en el vestuario, Salta Basket mostró otra cara y estuvo muy agresivo. En el primer tramo creció mucho y fue extrañamente cuando los norteamericanos Stibbins y Freeman descansaron en el banco.

Ríos y García tuvieron buenas decisiones y también buena puntería en tiros de tres, hasta que Makal reapareció con todo. Primero fue un tapón y luego una volcada que dobló el aro e hizo que se interrumpa el partido.

El tercer cuarto culminó 65 a 57 para los chaqueños, pero en el cuarto fue todo de los infernales, o casi todo, salvo el segundo final. Nuevamente el norteamericano la volcó, Álvarez embocó de tres y Ríos lo imitó. De ir perdiendo 72 a 61, pasó a darlo vuelta 77 a 75 y la gente se paró en las butacas para ovacionar al equipo. El partido fue infernal cuando quedaban 24 seg. y los locales fueron por todo, pero esta vez Maxi se equivocó y en la última los chaqueños lograron un doble ganador.
La sensación es que Salta Basket se durmió bastante y que el árbitro ayudó a que se consuma la derrota.





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