El volante de River, Carlos Sánchez fue protagonista de un episodio poco común que le podría costar caro teniendo en cuenta que se avecina el Mundial de Clubes en Japón.
Con las pulsaciones a mil y con un River totalmente volcado al ataque, tras un remate de Mora que se fue apenas desviado, el uruguayo fue a buscar una pelota para que el arquero de Huracán, Marcos Díaz, sacara rápido. Pero en ese momento, sorpresivamente, a Sánchez se le salió la cadena al pegarle un manotazo en la cara a un alcanzapelotas (jugador de inferiores de Huracán), que estaba demorando la entrega del balón.
Sin lugar a dudas, el jugador millonario reaccionó mal y, como consecuencia, ante la atenta mirada del arbitro brasileño Sandro Ricci, vio la roja. Una noche para el olvido después de tantas positivas con la camiseta millonaria.
Ahora, queda instalada la duda pensando en lo que viene: ¿La expulsión lo dejará afuera del Mundial de Clubes con esta expulsión? Habrá que esperar lo que emita la Conmebol en estos días.

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