Integrante de la denominada Generación Dorada de All Boys, que participó de Primera División durante los últimos cuatro años, el arquero Nicolás Cambiasso jugó hoy ante Huracán su último partido como profesional en condición de local y el pueblo de Floresta lo despidió con algarabía.
A los 36 años, el guardavallas ya anunció la decisión de retirarse de la actividad una vez finalizado el presente certamen de la Primera B Nacional.
"Es el momento de cerrar una etapa y ver desde qué lugar puedo colaborar con el club" dijo Cambiasso, quien supo ganarse la idolatría de la gente por sus desempeños y no sólo por su condición de hincha.
El arquero llegó a la institución en 2007, cuando All Boys transitaba en la Primera B Metropolitana. Al año siguiente, el también ex jugador de Olimpo de Bahía Blanca y El Porvenir se convirtió en el ineludible referente en la valla del equipo albo que ganó de punta a punta el torneo de la B Metro (2007-2008) para subir a la Primera B Nacional.
En la máxima categoría del ascenso argentino, Cambiasso fue el 'Domingo Faustino Sarmiento' del equipo de José 'Pepe' Romero: no faltó nunca y se convirtió, con el paso del tiempo, en uno de los sostenes para regresar a Primera, después de 30 años de ausencia.
Y aquella lluviosa tarde del 23 de mayo de 2010 en el Gigante de Arroyito, Nicolás, el vecino de Villa del Parque, cumplió el sueño de miles de hinchas que también era el propio: el categórico 3-0 a Rosario Central en el desquite de la Promoción le permitió a All Boys ser habitante de Primera División.
"Ese partido de Rosario lo colocó, sin dudas, como uno de los mejores de mi carrera deportiva. A la altura del que jugué después con River en el Monumental", contó Cambiasso a Télam hace unos meses, cuando la posibilidad del retiro ya daba vueltas por su cabeza.
Esa victoria sobre River (2-0), en el Clausura 2011, con la recordada corrida del uruguayo Juan Pablo Rodríguez para marcar el segundo gol, permanece grabada en las retinas de los hinchas albos también por las -como mínimo- cinco atajadas claves de Cambiasso en los primeros 20m. de juego.
A lo largo de siete temporadas en la institución, el arquero disputó 312 encuentros con la camiseta del 'Blanco y Negro' que aprendió a querer a principios de los '90 cuando Marcelo Blanco, Alberto Pascutti, Damián Timpani o Marcelo Yannino, por casos, eran referentes. "Ese equipo jugaba bien y daba espectáculo. Además conseguía resultados", evocó.
Cambiasso es el tercer jugador con mayor cantidad de partidos en la entidad de Floresta, detrás de Fernando Sánchez (340, continúa en actividad) y Carlos Pol (327).
"No tiene nada que ver la situación institucional ni futbolística con mi retiro. Si All Boys estuviese en puestos de ascenso o hubiera regresado a Primera también me hubiese alejado", reflejó el '1' albo , a la altura de los grandes arqueros del club como Camilo Borzi (172 partidos) o Antonino Spilinga (titular en la mayor parte del primer ciclo en la A de All Boys entre 1972-1980).
"Mi historia con el club no termina. Vuelvo al lugar en donde empezó, la tribuna o la platea. Yo sigo siendo hincha", aclaró Cambiasso, para dejar por sentado que su corazón seguirá latiendo en Floresta.
Previo al comienzo del encuentro, los jugadores de All Boys hicieron el calentamiento previo y Cambiasso fue ovacionado por la gente que asistió a la cancha, como también cuando su nombre fue nombrado por la voz del estadio cuando fue anunciada la formación del equipo.
En tanto, ya con los equipos en cancha, todo el plantel de All Boys se vistió con el buzo que usara Cambiasso durante toda su carrera para posar para una fotografía y luego quitárselo para jugar el cotejo.
Asimismo, en las adyacencias del estadio había pasacalles con la leyenda "gracias por sentir la camiseta lo mismo que nosotros, gracias Cambiasso".

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