El paso de Guillermo Barros Schelotto por el Palermo de Italia fue fugaz. Apenas 22 días y cuatro partidos soportó el "Mellizo" en el banco del conjunto italiano hasta que decidió pegar el portazo, ante la imposibilidad de estar al frente del equipo como un DT regular por no tener la documentación internacional correspondiente para dirigir una Liga de la UEFA.
Si bien el exentrenador de Lanús decidió no realizar demasiadas declaraciones sobre su intempestiva salida, el que abrió fuego para criticarlo fue el controvertido presidente del Palermo, Maurizio Zamparini. "Se alejó del club a poco de asumir porque su deseo era volver a su país para dirigir a Boca Juniors, en el que brilló como jugador", señaló el directivo según consignó la agencia informativa italiana Ansa.
Las versiones indicaban que el club estudiaba demandarlo por el incumplimiento de contrato, aunque por ahora lo del mandatario italiano está centrado en la disputa mediática. "Barros Schelotto se fue porque desde la Argentina llegaban rumores que afirmaban que Boca lo quería, pero al domingo siguiente el equipo ganó y al final se quedó sin nada", insistió, luego de señalar que su salida generó un "daño irreparable" en la institución.
Más allá de pedirle perdón públicamente a dos directivos que había creído que habían generado la salida de Guillermo y "en realidad eran víctimas", Zamparini ya tiene un nuevo dueño entrenador: Giuseppe Iachino, técnico que ascendió al Palermo a la Serie A en 2014.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia