Debido a las últimas lesiones sufridas por los jugadores Jerónimo Bello, del SIC, y del juvenil Federico Bocelli, de El Tala, la Unión Argentina de Rugby modificó el reglamento del scrum (ver "Las nuevas medidas"), con el objetivo de mermar las lesiones y esta medida se pondrá a prueba en el campeonato Argentino de mayores que se disputará desde el sábado. Los Mayuatos y Los Naranjas (Tucumán), entre otras selecciones, deberán adaptarse a los cambios de sus potenciales.
El Tribuno dialogó con Arturo Mimessi y Federico Toranzos, dos reconocidos ex forwards y entrenadores, quienes creen que el problema pasa por la formación del jugador, más que del "empuje" en un scrum.
"Yo creo que las modificaciones de fondo, son las malas preparaciones. La mayoría de los jugadores se preparan recién para el scrum en intermedia o primera y por eso se lesionan a los 20 o 21 años", comentó Mimessi, ex jugador de Los Pumas y agregó que "en M19 no existe el try penal. Llegan a primera, juegan y es totalmente diferente. Ahí está la cuestión. Antes los pilares eran tipos de 30 años con experiencia y más preparado, en cambio hoy cualquier juvenil va al scrum".
El "Corcho" Toranzos acompañó la idea de Mimessi y dijo que "hay jugadores que llegan con formación y no es muy violento para ellos, pero la mayoría no llega con esa preparación y nos tenemos que ocupar más en eso. El 80% del rugby es físico".
Toranzos habla con sabiduría porque además de haber jugado en esa posición durante toda su vida, es fisioterapeuta y como profesional tiene una mirada diferente a las demás.
Sin embargo, para el técnico de Gimnasia y Tiro el otro problema es por ahí lo que cuesta mas es "que se deja mucho a la interpretación del árbitro, pero hay que decirlo: no hay muchos jueces que hayan sido primeras líneas. Muchos de ellos no saben nada de scrum, porque los que sabemos somos los pilares".
El hombre de la U comentó que en muchos casos, los técnicos fallan en ubicar a jugadores en otras posiciones por su físico: "En muchos casos, hay chicos que son tercera línea, pero los técnicos los terminan haciendo primera línea porque físicamente no progresan, sin haber sido pilares de chicos".
Para Mimessi el problema de formación, no es la único y los accidentes también ocurren por "avivadas" de los jugadores ante una inferioridad física y explicó el punto: "Otro de los factores es que hoy muchos equipos utilizan la caída del scrum cuando su rival es superior. El equipo que se siente inferior, se tira el piso y es una herramienta para volver al scrum u obtener un penal a favor a veces injusto".
"Pocos árbitros detectan esa jugada. Un chico que no está bien preparado, tampoco lo está para esa caída. Entonces, lo que no hay es una conciencia clara en los dirigentes para saber cuáles son los factores de las lesiones".
Finalmente, Toranzos habló del cambio en la distancia del empuje, que pasó de cinco metros a un metro y medio y dijo que ese ajuste "no es una salida" para evitar lesiones.
"No lo veo como una salida disminuir a 1,5 metros el empuje. Ya no están más los gordos de 120 kilos. Ahora los jugadores tienen físicos trabajados y el juego de potencia se incrementó muchísimo. Las lesiones de rodilla aparecieron más a esta altura y hay que estudiar a fondo la problemática".
Mimessi cerró: "Hay que fijarse que en primer nivel no existen estas lesiones porque los jugadores están preparados".

Las nuevas medidas

Los oficiales de juego deben involucrarse en el control de los diferentes procesos en el scrum; evitarán los reseteos de scrum aplicando las leyes de juego en vigencia; considerarán a los malos asimientos, empujes en ángulos incorrectos y posiciones de empuje incorrectas como juego peligroso; todas las infracciones mencionadas en el scrum serán tomadas como acciones muy peligrosas; autorizarán a los referís asistentes y TMO a informar al árbitro principal; autorizarán a referís a ingresar al campo en el scrum; deberán controlar el desarme del scrum luego del silbato y aplicarlo desde el inicio hasta la finalización del juego permanentemente.

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