Sebastián Saborido es el asistente técnico de Ricardo De Cecco en esta primer incursión de Salta Basket en el Torneo Nacional de Ascenso. Después de cinco meses de competencia, el sábado los infernales cerraron la temporada regular y horas después se supo que el rival en los playoffs será nada menos que Echagüe de Paraná, equipo que para Saborido, el mejor de este 2016.
En diálogo con El Tribuno, habló del próximo rival, del cambio que tuvo el equipo tras la salida de Eric Freeman y de los altibajos que sufrió.

Terminó la fase regular, Salta Basket terminó noveno y enfrentará a Echagüe, un rival al que no pudo ganar, ¿pensás que es el equipo más duro que les podría haber tocado?

Echagüe fue el mejor equipo de la segunda fase del torneo. Lleva un 2016 realmente muy bueno, hacen un gran trabajo. Es un rival muy difícil.
Con respecto a los dos partidos que jugamos ante ellos, creo que no es una medida para esta serie que se viene. El primero fue sin Makal Stibbins y con Aaron Nelson como su reemplazante temporal que lógicamente trabajó poco con nosotros. Además a esa gira fuimos a jugar sin la incorporación de Sebastián Uranga.
El partido que perdimos acá fue con la reciente vuelta de Stibbins tras su operación y con Uranga, que recién comenzaba a jugar con nosotros.

¿Para qué está Salta Basket en el TNA?

Creo que por lo planteado a principios de temporada, Salta Basket está en el lugar que tenía que estar, por el armado de plantel, aunque podríamos haber estado dos posiciones arriba. Ahora si le ganamos Echagüe, que después venga cualquier rival, podemos dar un salto muy importante.
En cuartos, después de pasar una serie desfavorable, jugás con otro relajo. Vos venís de atrás. Ojalá podamos pasar.

En menos de 20 días obtuvieron una gran victoria ante Villa Ángela, el puntero, y también tuvieron una sorpresiva derrota ante el último, Sarmiento de Resistencia, ¿cuál es el verdadero juego de los infernales?

Ninguno de los dos, creo que hay un equilibrio entre el partido con Villa Ángela y el de Sarmiento. Lo que pasa es que al jugar con los mejores, mejoramos nuestro juego y lo que pasó en la última derrota, sin que suene a excusa, más allá de ganar o no, no dependía el cambio de posición. Ahora sabemos que tenemos que mejorar.

¿En qué cambió la ida de Eric Freeman y la llegada de Uranga?

En lo táctico cambió bastante porque Eric es un jugador más ofensivo y Sebastián te da más soluciones defensivas.
El déficit que teníamos justamente era en parte de la cancha. Nosotros hasta fines de enero éramos el peor equipo del torneo en defensa, pero a raíz del cambio y el trabajo, le ganamos a grandes equipos.

¿Creés que tienen a uno de los mejores jugadores del TNA, como Stibbins?

Sin dudas Makal está entre los mejores del TNA, pero necesita que el equipo lo alimente constantemente. Necesitamos que el conjunto funcione en su totalidad y de un buen rendimiento de todos.

De los salteños, ¿cuál fue el que más te sorprendió?

Federico Parada hizo una gran temporada, porque tiene mucha actitud. Creo que Fede ha sido muy importante para el básquet salteño, más allá de su altura, tiene un profesionalismo ejemplar.

¿Qué balance hacés de tu primer año en Salta Basket?

Mi trabajo se lo debo a Ricardo De Cecco, quien confió en mí para formar parte del proyecto que no es solo el plantel del TNA.
Colaboro en el mejoramiento de los jóvenes talentos. Pudimos desarrollar un campus y También dictar algunas clínicas para entrenadores y chicos de minibásquet.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia