Pasó casi un mes del lamentable episodio sufrido por Emanuel Ortega, el futbolista de San Martín de Burzaco que se golpeó la cabeza contra una pared de la cancha y murió pocas semanas después. Y una desgracia similar pudo haber ocurrido ayer, cuando Gonzalo Cendra, del Deportivo Sarmiento de Coronel Suárez, golpeó su cabeza contra un paredón de cemento en pleno partido contra Kimberley de Mar del Plata, por el torneo Federal B. Esta vez las consecuencias no fueron graves, ya que el jugador se recuperó y ya recibió el alta médica, pero es una muestra de que la muerte de Ortega no fue suficiente para que todos los clubes tomen los recaudos correspondientes para evitar nuevos hechos que lamentar.

"Fue una desgracia con suerte", admitió el presidente del club suarense, Marcos Palacio, quien contó que el capitán de su equipo "estuvo en observación hasta la noche" en el Hospital Interzonal de Mar del Plata.


Se jugaban 33 minutos del primer tiempo, cuando Cendra fue a disputar una pelota contra un rival y chocó contra el paredón. El volante de Sarmiento quedó tendido en el piso inconsciente durante unos segundos y fue atendido rápidamente por los médicos, que lo derivaron a un hospital donde le realizaron una tomografía que determinó que el jugador sufrió un leve traumatismo, pero debió permanecer unas horas en el centro asistencial por precaución. "El jugador sólo sufrió un golpe y le aplicaron un punto de sutura", dice el parte médico.

Fuente: Clarín

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