Resulta complejo encontrar las palabras exactas para describir a la ciudad de Londres desde cualquier perspectiva que uno quiera tomar. Cosmopolita sería tal vez la más adecuada, aunque suene como un clishé. Pero cuando uno llega a participar de la fiesta ecuménica por excelencia para los amantes del rugby como es la Word Rugby Cup 2015, descubre al mismo tiempo una ciudad inmensa, fría y adorable a la vez.
En nuestro contacto inicial con el mundial las cosas pueden ser muy diferentes a lo que uno se imagina. Los escollos aparecen en un abrir y cerrar de ojos de la misma forma que el deleite y el goce se reproducen por doquier. Pero si les parece bien empecemos por las cosas a tener en cuenta y no sentir que se está pagando derecho de piso como se dice comúnmente.
Las distancias que existen entre los distintos puntos de la ciudad son demasiado grandes como para pasarlas por alto. Tanto es así que tan solo a modo de ejemplo les cuento que si quieren ir al estadio de Wembley, donde Los Pumas harán su debut mundialista frente a los imbatibles All Blacks, deberán recorrer unos 40 minutos desde el centro de Londres en tren. Y ni les digo si desean ir a Twickeham porque ahí el tiempo casi que se duplica.
Además el otro inconveniente a sortear es el costo del transporte. En el Reino Unido el valor de un ticket de subte o de tren no baja de alrededor de tres libras es decir un poco más de treinta pesos argentinos al cambio oficial y es para un solo viaje. De ahí en adelante todo se hace muy cuesta arriba para poder abaratar los gastos. Claro que esto se compensa con el precio de la comida ya que es fácil conseguir almorzar o cenar por unas 5 o 10 libras, o sea más o menos unos cien pesos de los nuestros de promedio.
Y aquí comenzamos la mejor parte. Las Fans Zone o las zonas para fanáticos están muy bien organizadas. Cada estadio tiene la suya en sus alrededores con guías que ayudan y acompañan la llegada de la gente por caminos vallados y protegidos, con stand de comidas y bebidas para todos los gustos y al arribar se puede participar de juegos que instalan los sponsors, disfrutar del partido en pantallas gigantes tanto al aire libre como en carpas cubiertas o simplemente tomar una típica cerveza inglesa y compartirla con amigos o con otros fanáticos de diferentes latitudes del mundo.
Sin ir más lejos hoy me toco estar en la Fans Zone de Tiwckeham que queda en la localidad de Richmond, bastante lejos del estadio pero muy pintoresco para pasear y de verdad que resulta absolutamente un placentero poder darse una vuelta por allí.

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