Fernando Cané Herrera y Daniel Tapia Tamer son parte del exclusivo club de jugadores salteños que vistieron la camiseta del seleccionado nacional de rugby.
Formados en Gimnasia y Tiro y compañeros desde chicos en el recordado "concierto" del albo, ambos llegaron a ser parte del último equipo juvenil M-19 que se consagró campeón de un Mundial, venciendo en la final a Francia por 18 a 12.
Fue el Mundial de 1997, celebrado en nuestro país, un torneo que quedó en la retina de la gente del rugby como el cierre de una época gloriosa para los seleccionados juveniles argentinos.

¿Cómo fue la experiencia de ser parte de los Pumitas?

FCH: Fue algo muy lindo y fue un orgullo representar a la provincia. A los 19 años uno recién está madurando en el deporte y tener esa oportunidad y ser campeones fue algo único.
DTT: Uno, a esa edad, no tiene conciencia de la magnitud de lo que está viviendo...

¿Esperaban formar parte de la selección?

DTT: Cuando arranqué, mi primer entrenador me dijo que intentara llegar a lo más alto. Ese consejo me guió, pero debo decir que cuando finalmente llegué a la meta no me lo esperaba. Todo fue muy rápido.
FCH: No me lo esperaba para nada. En la preconvocatoria fuimos 5 de Salta, nunca se me cruzó por la cabeza ser el único que quedara.

La preparación para aquel mundial fue muy exigente. Tuvieron una gira durísima por Sudáfrica.
FCH: Fue una gira muy intensa. Entrenábamos doble turno todos los días. Además, los equipos que enfrentamos eran de un nivel muy superior al que estábamos acostumbrados. Allá juegan a otro ritmo, a otra velocidad. Fue casi como jugar otro deporte

¿Como fue la relación interna del grupo? ¿Había diferencias entre los de Buenos Aires y los del Interior?

DTT: Para nada. El grupo era muy homogéneo. Había muchos tucumanos, muchos cordobeses. Quizás en un principio hubo más afinidad entre los que veníamos del interior, pero con el tiempo se hizo un grupo muy unido.

¿Se sentía la presión de disputar el mundial en casa?

DTT: Estaba el precedente de que los juveniles anteriores a nosotros eran muy buenos y varios salieron campeones. Al mismo tiempo era la primera vez que se jugaba en Argentina. Estaba esa sensación de que había que ganarlo al torneo como sea. Había mucha expectativa en el ambiente del rugby. Igual esto fue hace casi veinte años y el rugby no tenía la masividad que tiene hoy en día

Una particularidad es que pocos de esos Pumitas llegaron a la selección mayor.

FCH: A pesar de que fue una camada muy buena pocos llegaron. En la preselección quedaron afuera dos jugadorazos como Nani Corletto (renunció por razones personales) y el tucumano Farías. Uno que sí jugó ese Mundial y después estuvo en Los Pumas fue Martín Gaitán.

En el Mundial resolvieron todos los partidos por goleada pero la final con Francia se complicó.

DTT: Fue un partido muy cerrado. Muy táctico. Promediando el segundo tiempo íbamos abajo 12 a 9...
FCH: Y nos expulsaron al hooker (Juan Sabatte) que encima era uno de los que mejor anduvo durante el torneo.

Lo dieron vuelta con un hombre menos.

FCH: Con garra y actitud. Para colmo nos anularon dos tries. Pero bueno, los llevamos contra su ingoal y pudimos pasar al frente con las patadas del rosarino Mangiamelli, que metió un penal y un drop.

¿Los dos jugaron la final?

DTT: Fernando entró al inicio. Yo entré cuando expulsaron a Juan.

¿Como ven a Los Pumas en el Mundial de Inglaterra?

FCH: Los Pumas están en una etapa de recambio. Llegar a cuartos de final sería muy bueno. Pero el Mundial no va a ser fácil para nadie.

¿Que jugador y que equipo marcan la diferencia hoy en el rugby mundial?

FCH: Un jugador que marca la diferencia es Richie McCaw, el tercera línea de los All Blacks.
DTT: A nivel equipo los All Blacks muestran una regularidad que ningún otro equipo tiene. Además, hay diferencias entre los del Hemisferio Sur y los del Hemisferio Norte. Los tres del sur son más parejos que los del Seis Naciones

En el ámbito local, ¿como ven el rugby salteño hoy en día?

DTT: Me parece que el rugby hoy es más federal. Hay muchos planes de la UAR en todo el país y hay más posibilidades para los chicos de ser vistos.
FCH: Al rugby salteño lo veo muy quedado en lo físico. Hay mucha diferencia entre un equipo salteño y uno de Buenos Aires. Los clubes no invierten en la preparación física y también se necesita capacitar a gente que ponga a trabajar a los jugadores.

Pero cada vez mas jóvenes se acercan a este deporte.

DTT: Me parece que los clubes están haciendo un buen trabajo en el tema de la contención social. Hay muchos padres que se acercan también a apoyar...
FCH: Y eso está muy bueno.

DTT: Pero coincido con Fernando en que estamos quedados en infraestructura.
FCH: El programa PlaDar que se está implementando ahora me parece que va a ayudar mucho al rugby de Salta

¿Que le dirían al padre de un chico que tiene dudas sobre llevarlo a jugar al rugby?

DTT: Todavía está la idea de jugar por la camiseta de tu club. El ambiente del rugby es un buen lugar para hacer amigos.
FCH: Y te enseña valores que luego aplicás en tu vida. Me parece que es el único deporte que te da esos valores. Cuando tenés familia, tu equipo es tu familia. En lo profesional también ayuda ese espíritu de compañerismo, de tirar todos para el mismo lado.

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