Replantear la estrategia y realzar las individualidades es una tarea contrarreloj para Marcelo Gallardo. El Muñeco cerró las prácticas y ahí, en la intimidad, puertas adentro, busca reactivar a River. Así como los triunfos disimulan las debilidades, la derrota hace más profunda la herida. Sin goles y con escaso juego ofensivo, la lupa volvió a detenerse en Teo Gutiérrez; el colombiano se debe una actuación de jerarquía frente al rival de siempre, es una cuenta pendiente que el hincha le reclama y que el delantero pretende empezar a saldar esta noche.

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